sábado, 30 de abril de 2011

Quién Dijo Nadie…


Quién Dijo Nadie…
Las saetas determinan el color del naufragio
Sus pupilas arrancadas por un impulso maldito
Un tarareo de su nombre oculto
Unas llamas queman sus entrañas
Excéntrico de líneas opacas
Encamisado con lianas de psiquiátrica prescripción
Delinea su visión entre flores cargada de espinas
Marca con su índice, la destreza del ladrón
Embelesa a los David frente al Goliat diario
No cambia su sponsor según su cuenta corriente
Está loco, le señalan, psicotrópicamente alienan
Entre paredes blancas sin rendijas e infinita luz hielo
No duerme, se lo impide la atronadora vibración del altavoz
No siente dolor en los dedos porque no puede vérselos
Firmar quiere, el panfleto de su rendición
Quiere reescribir las flores del mal
Cambiará los nombres, las fechas, y reescribirá su Charles
Dejará que lo deslumbren con flashes monocromáticos
Sin decisión de matices, pensará en única dirección
Mas ya no se puede, es ciego. Los torturadores gritan Nadie
Y el negro responde, es a mí. Yo soy Nadie…
Su cerebro le otorga respuestas inconexas
Le chirrían las tánganas de sus magullados huesos
Nadie ultima el sueño final…dejar de parecer una botella de butano vacía y encadenada…Y grita…Quién dijo Nadie.

jueves, 28 de abril de 2011

Tras las Gasas…(Orrad)


Tras las Gasas…(Orrad)
Mostrar quieres
Sin vislumbrar tus recónditos escondrijos
Sujetas una fina pátina
De nebuloso cuerpo, y plateada mirada.
Hábitat privilegiado de torres y almenas
De corrientes de ríos y puentes
De azahar y ventiscas
Te espían en tus devaneos cuotidianos
Sabedora de la leyenda ciega, de triste mirada
De pedigüeño en ristre y mano sucia en puerta Justa
De sueños de Soldados Encantados, sin enemigos
De patios inundados por leones de aguachirle
Llantos inconsolables de jeques sin jaimas
Donde albañiles pululan, entre hermanas y besos moros
Privilegios de pocos, aún muchas suelas discurren por sus caminos
Y una emblemática carrera, de la mano entrecortada
De unas aguas de podredumbre en unas épocas
Y áuricas contiendas en sus máximos esplendores
Vertebrador de civilizaciones, eso es, uniones y muerte
Hoy lleno de terrazas, donde aquel aguachirle de negro es
Y aromas de montañas azules jamaicanas, blue montain
Recién hechos, y saboreándolo en paladeo deletreado.

martes, 26 de abril de 2011

Mi Pequeño País…


Mi Pequeño País…
La planta de mis pies desgastaré
De tanto recorrer las sendas prohibidas
Por dueños y señores, de iconoclastas de pacotilla
Y no arredraré esfuerzos por quedarte algo mejor
Mi voz alzaré para defender tu parcela, de libertad.
Soy universo y mi sombra, recoge el otro
Supera el cuarto quinquenio mi primer proyecto de vida
Mi tercio moreno, mi pléyade en las estelas de mi mundo
Recogiendo mi cabello revuelto, sobre sus hombros.
Hombre sin tierra, soy, porque el mundo pequeño queda
Idólatras de alambres de espinos, recorren tiralíneas en mano
Haciéndonos creer que son dioses de poder infinito.
Hoy es un gran día, conmemorativo de mi tercio final
Quince primaveras, recoge en su pecho, y me entrega
Plena de alegrías, sorbiendo el rocío de la mañana.
Este es mi pequeño país, mi parte de un todo, mi sentir
Viento, mi volar ave, mi nadar pez, ella sirena sin gritos
Llena de cánticos, fulgurante de color y aroma excelso.
Ella, hoy es su día, ella, hoy se me va un poco más, en las canas
Siento la curva de mi chepa rastrear la llamada curva del polvo
Mas, llena las mieles de mi boca, padre entregado.
Tú eres mi pequeño país.


lunes, 25 de abril de 2011

Rojos Amaneceres…


Rojos Amaneceres…
Una sábana raída de sujetar nuestros envites
De juegos lúbricos de carnes ardientes y deseos afortunados.
Unas hojas arrancadas en unas refriegas de calidez infinitas
Sobre una historia inacabada, alineadas en simple numeración.
De días arrancados al tren del ocaso, en chirriante camino de  fríos aceros unidos en el imperecedero final.
Un rayo de luz que se cuela por nuestras fisuras
Enseñándonos una mueca de saliva sobre los labios
Unas rocas que nos miran envidiosas desde su atemporal atalaya
Cuan gárgolas deletéreas de un cuento cruento, abatidas
El sonido de los grilletes suena a tortuoso encontronazo de yunque, amoldando los deseos abyectos de sus siervos.
Rojizos se ve el amanecer, cuando de expectativas se laceran
Huellas de enésimas batidas de cazadores y otrora cazados de persecuciones  de esperpentos con escoba y abscesos.
Las alboradas son advenedizas de anhelos y espadas afiladas.
Entre tanto espero en el remanso del riachuelo, donde corrían los niños, y revoloteaban las mariposas níveas, y me adormilo, y una frase se me encaja en el hueco guardado para los privilegios…Otro Mundo Es Posible…Lo veo de Otro Color.

sábado, 23 de abril de 2011

Corazón de Libro…


Corazón de Libro…
Ni blanco, ni negro, ni de color
Apariencia ruda y fuerte, me sostienen
Mis venas impregnadas de negro fluido están
O de sangre carmesí, o risas enguantadas
He recorrido miles de noches y alguna más
He soñado con psicópatas y asesinos, en brumas espesas
Truncado mares, océanos y piratas berberiscos
Disociado entes, repuesto almas y exorcizado malignos
Alentado arengas de magnicidios y defenestraciones
Disparado en pechos de hojalata y corazón de frutas
Dispensado vientos rosas y maldecido esclavitudes
Ganado mil batallas y perdido muchas guerras
Sigo abriendo mi alma, a tus ojos, para que me devores
Cuan una vestal entregada a sus dioses, inocente de mi dicha
He esperado sin paciencia, y enfrentado a leyes abducidas
Me has separado por hojas, flores y tickets de compras
Apuntalado con celofán, tras una intemperie húmeda
Cincelaste con gradaciones multicolores mi tersa impresión
Todo te lo perdono, pues antes o después vuelves a mí
Me retomas, me acaricias, me hueles, me aprietas, me comprendes
Y te quedo aquellos versos, aquellas letras, aquellos olvidos
Las historias y cuentos, que siempre rechazas, los sueños
Esos que no pertenecen más que a mi mundo, pero velan por ti, te llena de vida y te recuerda, que nunca te dejaré, nunca…

viernes, 22 de abril de 2011

Soy, La De Negro…

Soy, La De Negro…
Nada me ocurrió, No temed por mí,
Hoy elegí cubrir mi torso en vuestro honor
Idólatras engreídos, falaces hombres de postín
Una mano guardáis, para que no se os note
Los dedos cruzados, y con sabor a papel de algodón.
Al romper el cielo su placenta, aguas mil
La empatía del grupo, recordar quiere plagas de a siete
Las finas agujas sirven para afianzar el poder del púlpito
Erarios desconchados, limosnas embebidas, oro nórdico espoleado, y el gran maestre arredra a la multitud, ella llora.
Nada de lo sembrado florecerá, pues el velamen calienta las cúpulas, derritiéndose apaciguador de bestias ceñudas.
Y las imágenes hieren de los excéntricos hermanos,
 Seis siglos más jóvenes, a los que mano dura aplicamos, nuestra medicina.
 Se autolaceran, descabalgan sus pies en piedra y fuego,
Mas los excéntricos integristas están más allá de columnas herculinas,
 Limítrofes tierras olvidadas, con vientre rico, hoy reclamadas.
La empatía hipócrita del grupo, me decidió, hoy voy de negro
Mas no por mí, que también quizás, pero al menos no lloré.

jueves, 21 de abril de 2011

Bufones en la Corte…


Bufones en la Corte…
Labias de dicharacheros,
Enfermos de humoriosis aguda
Risas desencajadas,
Para no orillar lluvias salitrosas
Por abatimientos acidulantes.
Originadas por cirrosis ulcerosas
Trasnochados escarmientos de vara tarambana
Gritos de penales de tres pisos con ventanas anárquicas
Lúgubres sótanos de luz mortecina y aire helado
Toallas de espeso pelo y chorreantes aguas.
Disculpas por manos alzadas en bigotes recortiños
Cambios del mundo mundial,
Promesas de gárgolas sobre títeres de vanidades
Enarbolando espejos en la niebla y amor pedagógico
Aturdiendo al golpeado de tantas veces probar
Y cuántas más, haber errado, sin pensar cuánto ha de penar
El blanco acompañante de la diana maloliente
Muchas herraduras tuvo que remendar para el clavo clavar.
En esta inevitable contienda, sólo dos cosas no se pueden evitar
Una la vida, penada o esclarecida, la otra su opuesta, la muerte.
La humoriosis es enfermedad que mide tu salud
Ríete de tu chiste, bufón de la corte, que haberlos haylos.
Y no todos los encumbró en un lienzo descomunal
El negro prestado por don Diego, para obrase en honra
Y prestale imagen a su prima Sebas, el pequeñín de morra.

miércoles, 20 de abril de 2011

Sonrío A Ciegas…(Locura, porque Quiero)


Sonrío A Ciegas…(Locura, Porque Quiero)
Una cuadrícula de aire inflado
Dos palmos y medio de transparencia
Casi, casi medio cuerpo y la cintura no más
Un solecito y unas cremas, de olorcito a coco
Un ahora, no, que no, ahora sí, que sí
Carcajadas de estridentes gargantas matronas
Cuerpos desnudos, refriéndose en ungüentos aceitosos
Chapoteos, de manos inmensas, risas, chapoteos
Paraguas de rayas multicolores, y unas gafas carey
Cristales de corazoncitos, y piolines de amarillo pato
Un, dos, tres, y zas…ahí vas, ahí vas todo tuyo
Frío, cálido, frío, húmedo, mojado, salpicado, rico
Es mi primera vez, es primer chapuzón, no veo nada
Sonrío, pero no veo nada, sonrío, me cogen, me sueltan
Me ahogo, cuánto agua sin sed, me ahogo, sonrío a ciegas
Es mi primera montaña rusa, es mi primera gran aventura
Unas manos grandes, inmensas me protegen, me recogen
Me suelta, sonrío a ciegas, no veo nada, pero sonrío.
Cuánta agua, cuánta sed, que disfrute de primera vez
La próxima vez, la próxima primera vez, me la pido así.

martes, 19 de abril de 2011

Don Dorado…


Don Dorado…
Marrón, matices de marrón
Cuan carbón, grafito, cristalizado carbono
Diamantes, bruta piedra, presiones extremas
Marrón, dorado se muda
Tanto da, bosques de inmensas planicies, y él
Enmarcado en la multitud, marrón
Movimientos de fallas, grilletes de acero plúmbeo
Estiradas de tornillerías de espinas, en la vasta piel
Nobleza, alimento de testas turcas y corazones elegidos
Entre la hojarasca, irriga los aledaños, vierte sapiencia
No escuece, nadie grita, todos oyen, nada duele
Desvencijadas carretas acortan caminos a su alud
Todos oyen, su titilante llama, el resplandor no se ensordece
La zarza patea en el firmamento etéreo, finito
Ayer repudio, hoy agasajo, mañana idolatría…
La historia, por ser lo que es, se repite.
Se irrigan los pozos y se secan los desiertos,
Se acumulan las peticiones, la madera quedará donde es.
El Don se esparce y la ciénaga se seca, el marrón dorado vence.

sábado, 16 de abril de 2011

Tan Claro…


Tan Claro…
Imperdibles sujetaban mis pliegues
De deshilachadas prendas veraniegas
Esas livianas realas de serviles insinuaciones
Soliviantando mis resquemores nonatos.
Marcando el árbol que sombra te daría
Rasgando los pupitres, con pálpitos deformes
Rodeando nuestros nombres y cesiones tajantes.
Ese miedica rasguño en antebrazos temblorosos
Sellando unas ligaduras sempiternas e inocentes.
Nunca tan sereno, nada tan sosegado, ni tan claro
Un destino decidido sin raíces aún penetrando la tierra
Creciendo tan fuerte, en cuerpos tan pequeños
Prietos sabores sin sinsabores, más que rosáceas ilusiones
Pergeñando las mochilas de libros sin libros
Cuadernos garabateados con innumerables repeticiones
De tu nombre, de tu cuerpo, de mi deseo, de ti.
Y el viento pujaba por arrancar las hojas repintadas
Con niños de la mano, entrelazados, sorbidos
Sin comprender, pobre viento, de su insignificante fortaleza
Ante tal contrato sin rúbricas, sólo con candor.
Nunca, nunca tan claro, escuché cuando dijiste
Susurraste, murmuraste, arrullaste…ámame, ámame…

viernes, 15 de abril de 2011

Escrito sin vidrios…


Escrito sin vidrios…
La risa era estampa frecuente
Ante el afanado número de botellas flotando
Cuan barcos sin timonel a la deriva.
Chalupas cargadas de deseos, ilusiones y encontronazos
Directas a un naufragio cierto, a mil seguro.
Su carcajada ante tantas loterías sin rellenar
Resecos rostros sin lluvia, corazones helados
Sin calidez de soles que acerquen vida a su afrenta.
Sorbiendo la dejadez del artificiero
Que dilapidó la presa de las intenciones
Dejó desparramar el río de las vanidades
Reventó el cauce los espejismos vidriosos.
Su tela deshilachada no soporta el aguacero
El barco donde debería haber partido su cargamento
No llega, no pasa, quizás se fue, no lo sabe, nunca sabrá
Se le acumulan los escritos de rencores tatuados
Se le diluyen las corredurías tintadas de margen incierto
Nada importa ya, el rostro irrigado, ya no se reseca
Protegido por su paraguas, se aferra al último cachivache
Golpea sin ser oído, martillea sobre aguas un final
Sin escuchas …---…SOS…---…SOS…---…No se oye.

miércoles, 13 de abril de 2011

Crisálida de Seda…


Crisálida de Seda…


Risas y contoneos, desvelos de cuerpo esbelto y grácil
Ligeras, longas y aligeradas piernas embelesan mi ser
Mis manos quieren aplaudir tu danzar, saltos pequeños
Rocíos de la mañana, clarividencias de un sueño anhelado.
Me quiebro cuando tu cuerpo de diosa entregas en vida
Rodeas tu bello cuerpo con vello hilo, sedosa espuma
Cuelgas y resistes por tu progenie, madre de cachalotes
Silbidos en un mar de aires y sangres esparcidas, escalones
Dolor de causas perdidas, quebrantos de letras forjadas
En fraguas de metálicas de Urano, rojizos restos salpicados
Retinas impresionadas en un dintel de mis párpados.
Destrucción y restos, sedas esparcidas y rocas quebrantadas
Gritos abnegados y súplicas lamentadas, oscuros rincones
Pergeñados con el cabo de sebo de tu alimento, almijar de secado, de tu cuerpo renovado
Estiramientos, recelos y baldeos, renovación transformada
Metamorfosis de ser vívida en mortecina espera
Inversión de la alicaída expectativa a la altisonante llegada
Metempsicosis de un ser excelso en uno más sublime alado
Y la mañana de hálitos y céfiros se preña, alegrándose
Recibimos una enseñanza de supervivencia, un todo
Unos hilos envueltos de suave vida y amarillenta fogosidad.

lunes, 11 de abril de 2011

Abril. El Futuro. (Posiblemente, Siga Sirviendo...)


Abril. El Futuro. (Posiblemente, Siga Sirviendo...)

Extrapolemos tiempos. Viajemos hacia atrás, aprendamos. Viajemos hacia delante, apliquemos. La historia no es más que un compendio de errores y manipulaciones de lo sucedido por los vencedores momentáneos. Meros portadores del galón batallístico.
Pasado el tiempo, azulejos recordatorios de hazañas inmerecidas, mutiladas de la verdad, terminan siendo lápidas con epitafios que no dejan cerrar heridas.
Menciones otorgadas a inmerecidos adoradores de Ra, terminarán por dañar a su estirpe, para su escarnio. Y donde quiso ser, simplemente quedará una mancha imborrable, su efímera existencia se recordará entre los anales de las plagas.

Encumbrados serán los merecedores de pleitesía ganada por su inteligencia al servicio de sus semejantes. El tiempo sirve para hacer relucir a los profetas, incluso en sus tierras. Y devolver a ella, a quienes no debieron salir de allí. Pero enfermedades ha de haber para que valoremos la salud.
Cercanos estamos a la efeméride de un suceso recordado por posible principio de un día mejor. Pero la indecisión de los más necesitados quebró el comienzo de una nueva era. Hubo que pagar por ello, con cerca de cuarenta años de opresión y retroceso en todos los ámbitos. Bueno menos en uno, el que ya iba en declive. Pero por eso mismo, los más afectados se unieron para desbaratar el amasijo de ilusiones de los más necesitados.
En cambio hoy tenemos un arma muy importante, si sabe utilizar. Nuestra educación. Sí debemos saber utilizarla en pro de mejorar el equilibrio. 
Si la utilizamos, dejándonos llevar por las alienantes promesas, en beneficio egoísta de nosotros, entonces no habremos aprendido nada. Los poderosos pueden comprar las mentes más privilegiadas, pobres mentes en el fondo. Tienen la plata, alimento intravenoso con el que envenenaron el mundo. 
Pero los hay abstemios de esa necesidad de inyectarse esa droga, sí con la que nos manipulan, el dinero.
 Satisfacciones que se utilizan tocando las fibras sensibles y que por tanto son difíciles de eliminar. 
Demostrémosles que el cielo se está llenando de camellos, pero de ellos hay pocos. No quedan ni para polvo. Riámonos de sus alienantes ideas. 

Otro mundo es posible. Despacio y buena letra

En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los tres primeros relatos completos,
pronto el cuarto.
UN HOMBRE DE GAFAS NEGRAS.


con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.