sábado, 2 de abril de 2011

Sortilegio…

Sortilegio…

La incuria de tus señales batalla

Tomar en redondo como un manto

El sortilegio del gallo Romualdo

La madre de dios por doquier desprende su aroma

Envueltos en tu vertiginoso voltear cuan derviche



Abnegada transmisión de cabriolas y sudores

Danza del amor, quebradizo señuelo absorto

Rifirrafe de clones de serpientes y viruelas extirpadas

La seductora conferida vuelca su peso, prietos cuerpos

La blanca túnica disfruta del roce, de la cercanía

Impregnándose de fluidos soñados, de venzas

Ay, ay, ayyyy conquístame decías, gemías, soñabas

Inversión de extenuación y placidez, me entrego

El resonar de las pieles animales en insultos de baquetas

El vidrio impregnado de las secreciones de nuestros cuerpos

Las llamas vuelven el color a la tenue negritud y níveos paños.

Brisa marina refréscanos, camino de vuelta sobre orillas

De cuerpos desparramados cuan náufragos, nos vanagloriamos

Disfrutamos y resistimos el sortilegio, mañana será otro día.