martes, 18 de noviembre de 2014

En el Vergel…

En el Vergel…


Hay dos ojos bien abiertos
Sobre las aguas
Acaecidas bajo los deshielos
Vigilando cada movimiento, cada mirada desvaída
No hay héroes en este lodazal
Han crecido las flores
Y un hombre solitario se descuelga por un hilo.
Nada se asemeja al edén
Como el violáceo mundo de la túnica de tus retinas
Perdidas bajo la floresta
Entre puentes que cruzaron caballeros sin grupa
Sirven al vil metal, se oyen rechinar las cabalgaduras.
El horror recorre las fauces apuntadas
Hombres y mujeres desnudan sus cuerpos
Apiádanse de las alturas, se lanzan al agua
Y los peces corroen sus heridas, prebendas de yerros
Mientras los tallos rezan bajo el sol
Se enhiestan cual montones de retozos vestales
Quizás el disfrute del búho real se haga patente
Sobre las pieles entregadas al descarrío y el gozo.
Hay un vergel en mi mente, un edén en tu alma
Visitando las tumbas de los héroes
Segando los pétalos de las margaritas y los claveles
Tiempos nuevos se apiadan del humanoide
Sutiles aldabonazos en puertas abiertas se dibujan
Mi entendimiento me traiciona, gritos de Orate escucho
Jajaja, me carcajeo en las esquinas, tú me acaricias
El tul se desgaja y tu cuerpo me arropa en la aurora.
Vives en mí, caballero de locura inmediata, esquizoide
Has cimentado una simiente rotunda
De pétrea forma y fálico atavío, haciéndome gozar
Esta noche moriré gozosa, entre anaqueles irreverentes.
Soy la doncella que reina en este vergel, diosa luna.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: JacqPaRo & Aniló.