domingo, 21 de diciembre de 2014

Cae La Noche…Ahora Sí.

Cae La Noche…Ahora Sí.


Concupiscencia de saetas y trinos
A veces llega antes que la aurora se desperece
Es ahí, en ese mismo instante, sus dedos te acarician.
La andorina lanza en picado su vuelo,
A casa va, el llamado del polluelo tira de su instinto.
Nada retiene el desleír del hielo
O no fuera ese el estereotipo del pensador ajado
Carpas en el estanque salen a su paso desabrido
Huestes de hambrientos cicerones, ofrecen sus cuerpos
Encendido aún el farol de la plaza.
Este u oeste, silencio en las aceras, sólo el sigilo
Habrá de apurar el último trago, rancio ardor le llena
Con la garganta quemada de la acritud noctívaga
Ostenta el afán de sumirse en un eterno adiós
Nada cambiará a estas alturas, canas pintan sus sienes.
Acaso aquella afrenta adormiló a Andrómeda
Ligada al cautiverio de los dioses, en pétreas cadenas.
Enarbolar un alarido cual vivaz llamado por ella
Anacoretas se rasgan los tapados, y celan su estulticia
Cuan numerosas son las huestes del lobo crecido.

Astas de cristal líquido lloran el carmín raído
Hilan cotas de fuerte tesón, y espero domines
Obcecado entre volutas de rojizos y granates besos
Risueña estarás al volar lejos, sin ataduras, andorina
Al cielo mismo, llegarás con tu valentía, con tu sentir.

Sisea al posar tu plumaje sencillo, pues eres egregia
Insta a ser respetada, mi fuerza vive en ti, así soy.

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.
Imagen: RED & JacqPaRo