jueves, 16 de octubre de 2014

El Último Anónimo…

El Último Anónimo…

Tarentolas de a tres, cuan desfile
Duermen al sol mientras arrastro mis pies
Y los gránulos de caliza ronronean en la tarde
Apenas dos ladridos resuenan a la distancia
Desnudo mi cuerpo de desvaríos
Acuño una silueta de torre sin soldados
Iniciada hace mil años, escogida para trepar
El último anónimo vislumbra vida tras el ocaso
Manos de suculento ostracismo apedrean la rapsodia.
Un viejo de curtida piel cetrina
Rumia con ojeriza maledicencia el ardor guerrero
Ha visto pasar un pájaro de hierro
Mientras apunta que robaron la inocencia en Guernica.
Aspavientos hace un chico tras la bicicleta pinchada
Con las manos sucias de borra y polvo
Se limpia en la camisa recién planchada
No resguarda su cabeza del sol encabritado.
Ulula la fémina ante su cría sedienta
Cuando la nube plomiza decide evacuar sus entrañas
Sin conocer, sin constar en los anhelos de la historia
Ha dibujado la más célebre de las sonrisas, ni Gioconda.
Sabe del nuevo día en sus labios
Serena canta a oído tranquilo de su corcel
Silente se arrima al pequeño lago formado a sus pies
Sola ante la inmensa marisma, regresa su gratitud
Sueña con ser cóndor, hacedor del arcoíris tras el llanto
Porque su vida pende del lacrimal del cielo
Conoce el dolor, y lo odia, mas lo afirma necesario
Iridiscente quedará la aurora, desde su chaflán.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Ana & REDJAcqPaRo.