sábado, 2 de julio de 2011

El Lupanar…

El Lupanar…
 Hemos topado con la delicada estirpe de los lobos con piel de cordero. Esos que creó aquel, Kiyyyyo, el del dedo y hágase, y salió un tío, con bastón de mando, el que aguijonea por pasta, por plata, por poder…en definitiva, el hijo de aquella Lupa, la mamá del Rómulo y el Remo.
Eran listos, y se asociaron, para ser mucho más, ya eran socios y listos, vamos muchos y con ideas embaucadoras. Y además sabían del preciado valor que los siervos daban al tejido lanar, y entonces se disfrazaron de corderos. 
Buscaron cómo comer las cabezas de los bien pensantes, los mal pensantes los quedaron para la segunda criba, e inventaron un cartel, que decía Sin Censura…Aunque fuera tatuado en la soga que les ponía al cuello, pero claro, son bien pensantes. Se rieron. Tod@s l@s mandatari@s a partir de que tomaran el báculo ese de chispas y chispas,
 aplicábanse el primer chischís a crear plata, mucha plata, para alimentar a Rómulo y Remo, tetas prodigiosas ellas.
 un sortilegio, y zas, las soldadas, se multiplican, aquello del aguante quien me aguante se queda para los otr@s, cinturones prietos, en aquellos de la plebe, que son ignaros y apenas con tomate y sal se mantienen, que hay que pensar en las líneas, que después se cargan la sanidad, con aquello de la hiper…tensión, colesterol, glucemia y tantas hiper de tanto jalar…
Miren al azul, miren al ultravioleta, tod@s envidian cuánto se recortan los sueldos nuestros grandes mandatarios, se asustan porque no lo ven, ahhh, pero se ven las indicaciones donde poder encontrarlos…
 Y unos cientos de miles se cabrean, y salen a las calles y pintan estupideces en cartones, y se sacan las greñas y dicen de ell@s que son unos mastuerzos, que están locos, que sólo sirven para destruir, que han de aplicarle la balanza justiciera y aprietan el cinturón, y los suben el butano un eurazo, de un plumazo, pero no ha sido mala leche, ha sido para rimaaar… porque entre tod@s hemos de remar este barco… Y las ratas, están tomando puestos, para ver cual se queda la última, cuando empiece a zozobrar…
Entre tanto la mamá de los lobeznos, esa chica amante del lupanar, éste, en el que el mundo se hizo y ahora en épocas modernas, donde podemos matarnos los unos a los otros de irritaciones y sobredosis de prozac,
 se sigue preguntando cómo pudo elegir tan mal.  Habiéndose de prostituirse por qué no lo haría como las otr@s, de la testa, pues lleva incluído el fornicio y además está mejor visto y mejor, aún, pagado.
Ya sólo me queda seguir circunvalando estrellas  mientras observo, cuán cambian las cosas desde el otro lado, en ese donde los hijos descuartizan a la madre. Pues se hicieron mayores y a ella le cuelgan dos andrajosas tetas. Pobre loba, madre ramera que los alimentó, siempre con el pie cambiado…Gran Lupanar de los seres Inertes.