Hay un chico golpeando los cristales del banco
no lleva zapatos, pisa arenas con pies descalzos
a lo lejos una barca se zarandea intranquila
acaso quisiera esperar el destino en su vientre
la realidad es más azul, una chica con el cielo en los ojos
se rinde al goteo impertérrito de las horas, se rompe
derrama la mar salada a borbotones entrecortados,
se escuchan las sirenas de la policía, luces intermitentes
gritos y miradas curiosas se aglutinan en los portales
hay una historia de colores mordidos por el tiempo
una flor que asoma de un parterre por regar
un vaivén de olas prestadas por las manos de un mago
dos abuelos asienten con sus cabezas al unísono
y en la plaza, todo se hubo detenido, ya revierte con normalidad
pasan los mariscadores con el cansancio en sus rostros
sus cabezas haciendo cuentas donde gastar el último céntimo
no habrá para muchas copas, mas quién evitará un trago
rezumar el gaznate con la estridencia de un aguardiente añejo
suena una voz rota, me recuerda aquel río tan lejano
aquellos tiznados cuerpos labrando las tierras de algodón
han cambiado los púrpuras por quemadas pieles al sol
las redes por las baldas de suave y blanquecina semilla
pero el dolor, el amor y los escarceos de padres e hijos
se retratan, me recorren mi erizada piel, mis sienes
no sé qué hago aquí detenido frente al horizonte inconcluso
aunque qué importa, me contesto, anoto lo ocurrido
me dejo impregnar por el sabor y el sentir de sus gentes
y me voy haciendo viejo, mastico el minutero, lentamente
sin prisas, sin pausas, con la satisfacción de todo lo logrado
no me puedo ver el rostro, pero seguro estoy sonriendo
pasan las horas, ya me alcanzan, no les tengo miedo…
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.Ene’19.Trigueros.
Imagen:Olina&JacqPaRo.ElRompido.
Music: MarkKnopfler-YouDon'tKnowYou'reBorn.
