Aullidos sobre la bahía…
Aquiescente son, palpa la flor
Con tu contoneo fúlgido
Obsequio de tu periplo incandescente
Sí, luna que me regalas majestuosa mirada
Acaso me quieres llevar, apenas
Caricias me sugieres sobre las aguas
Terciopelo de manos escogidas.
Suenan allá a lo lejos, sobre las líneas divisorias
Un escozor con forma de mujer
Al no palpar tu baile, tu desgranado aporte
Pitonisas de noches oscuras
Clarividencias de viejos y añejos cuentos
En una voz quebrada por el llanto
De querer y no tener, esmeriladas ventanas
Desnudan tu cuerpo, sigilosa figura, mordida.
Quiero ser licántropo en tus sueños
Pasear por las laderas de tu piel escurridiza
Gemir al ocaso de tu adiós, sin rendirme
Hechizo engreído de damiselas anodinas
Pastiche sin esencia, ay prosapia de mi sed
Derrama tu licor fuerte, tu solera de roble
Deslígame del mundo cuando marches.
Escogí ser aullido sobre tu bahía
Sonido sordo que se escapa al amanecer
Arpegio sin sones, ni ayudas
Ni lamentos, ni rescoldos gélidos
Aguerrido luchador quemo bateas de sal
Bordeando la vereda directo a la mar
Que relame tus orillas y sacia tu bravía furia.
Aposéntame en tu regazo
Soy aullido en la bahía silente, tu vientre.
©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Loly Perez.Miami.
