Miles De Pieles, cubren tu Garganta…
En un rincón, un saxo silencioso llora
El brillo se cubre de una pátina oscura, invisible
Un desgarro, un Jefe que no soporta las lágrimas
Una orfandad, alegre, pues el camino marcado, es grande.
Una sonrisa en nuestras bocas, un raudal salitroso en el rostro
Un rasgado araña la noche, y nos adormece.
En el otro extremo, una brisa, su brisa acompasada
De saxo quebradizo, de ronca voz, alienta las voces
Miles de pieles recorren el asfalto, manos untadas de nívea corteza vociferante
No temen las agujas, saben que no caerán sobre el aglomerado
No caben, entre los cuerpos, miles de pieles cubren al unísono
Su voz, unas gargantas, cantan en un solo grito, La Garganta.
Hartos de ser inculpados, la pacífica aptitud con actitud pacífica
Demostrando al mundo, los aires que recorren los altares
Algo está pasando, los ignorados, están siendo temidos, escuchados
Su presencia está en las calles, están llegando a los despachos
Los políticos y mandatarios, magnates del Olimpo tirano
Saborean sus copas de la tarde, con el parloteo de los indignados
Esos que son rechazados, esos que son queridos, temidos, mueven a la chaqueta, a la chancla, al botín y tiembla el Susodicho.
Ajustes, sí claro, quién no quiere ajustes, pero esta vez, ustedes
Súfranlos ustedes, señores del señorío, valedores del betún
No manden a los centuriones, mercenarios de pecho enlatado
A sembrar cizaña, dejen abiertas sus ventanas de balcones enriquecidos, escuchen el saxo silente, que hoy recordarán 19.J.
Neptuno es testigo, lanzadera de la antorcha de la indignación y la libertad pacífica. Las Otras la siguen y escuchan el saxo rasgado.
Tomen nota señorías, el viento sopla bajo, es brisa, refresquen sus ideas y no provoquen los tifones, que el estómago vacío y el pie en el cuello, levanta tempestades.
Hoy, la pátina cubre el cielo, el sol brilla y calienta los corazones.


