Julio…no más…
Salvo el crepúsculo sabré serte
Porque dimos al día ochenta vueltas
Sin querer hallar el mundo
Ilusorios aconteceres de bestiario perdido
Ya no juego a tu rayuela, ya me pesan los pies
Las armas secretas será mi octaedro
Tu cuerpo y mis ganas de establecerme dentro
Buscar a la maga sobre el puente
No escogí tu libro, Manuel, con alevosía
Busqué en el 62, para hacerte el amor
Sin ambages, en cada esquina, sobre las flores
Y sí, me llega la hora, me voy, torpemente
Como llegué a tu estadio, sin nada, vacío
Lloro depresivo bajo tu laurel inmenso, sí tuyo
Me va llegando el final del juego
Sigo escuchando los gemidos de Rocamadur
De cerca, muy de cerca, perdiendo mi oído
Ilusión que quema, me abraza, me abrasas
Esquivo un adiós doliente, estás bajo la tierra
Punteo la china, escojo el ocho, o el seis
Las veces que sentí tu mordida en mis befos
Sorbiendo el sabor rojizo de mí, tu fluir
Belleza diaria, minucias sin sentido, magia
Ni quiero tenerte, ni puedo acogerte, Sibila
Caen mis párpados, se esconde los cielos
Me hundo en los lodos que me acogen, barro soy
Un, dos, tres…ya no estoy, soy centenario escozor.
©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Red & JacqPaRo.
