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martes, 16 de septiembre de 2014

Ecuánime viso…

 Ecuánime viso…


Ya sé, preguntarás el porqué
De este viso que aglutina espera y ser
Al igual se afilan las guadañas impacientes
Por sortear la selva protectora en tu vientre
Mientras te balanceas en el ardid efectivo.
Yazco postrado bajo el influjo de tu primavera
Apenas sin pestañear para no perder objeto
Iniciando cuantos aquelarres hayan de venir
Pues somos pata de gallina y piel de sapo
O acaso no ves acunar las tinieblas bajo el fuego.
He visto bogar, en sueños, a hombres perdidos
Deseando hallar un final pronto y reflexivo
Asidos por el manubrio a un cetro inmerecido
Cuando todo caía, se diluía cual torrentera cierta
Amansando el desleimiento de otrora torre lejana.
Son pastos mis pies, del gélido aliento de la parca
Esa especie de betún níveo que se regodea en el sino
Acompasando nuestro devenir, nuestra ida tangible
Y mi boca mastica el dardo envenenado del adiós
Volviéndote soga que aprieta ecuánimemente el viso.
Cierro los ojos, protejo mis retinas de tu imagen
Para no sentir tu abdicación del parnaso de los justos
Cual si fuera la daga que abre mis carnes aceradas.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: RED & JacqPaRo.
Music:SignsOflife.PinkFloid.
Si deseáis obtenerlos...AQUí: https://www.amazon.com/s/ref=dp_byline_sr_book_1?ie=UTF8&text=Santiago+Pablo+Romero&search-alias=books&field-author=Santiago+Pablo+Romero&sort=relevancerank

viernes, 4 de abril de 2014

Mar tu sal, mi alimento…

Mar tu sal, mi alimento…

Llegó la tarde, esa luz tenue que se escapa
Y no supe de ti
Corrí abajo, tras la estela de las olas
Que se retiran sin mediar palabras
Para percibir la sonrisa en tus labios
Pequeños amuletos donde bebí
Mi mejor manjar, tu existencia.
Espero el cambio a la pleamar
Conforme, innegable, con marcha fehaciente

Llegarás y humedecerás mi aliento
Con la alborozada torrentera
Acarreada del fondo neptuniano de los hados
Exprimiré mi testigo
Porque sobre la mesa quedaré sorbos de nata.
Verbo hallaré para simular el rojizo de la fresa
Que hacías tu carmín
Apenas dejando azucarillos al bullir
El gozo denostado por tus vivarachos ojuelos
Atrapándome al vuelo
Cuan petirrojo chico, sin ansias de escapar
Y seremos bastión fuerte, aguerrido escoplo del tiempo.
Deja que sorba tu sal, mi alimento
Mil años sobre la lozana aurora
Meciendo en el vaivén de las crestas
En los valles ya me tienes, sesgando el ave fénix
Asiéndole y colmándote de mi espera
Manos sencillas que moldea el barro
Y  sabe de tu efigie, tras la devoción a tus alas.


©Santiago Pablo Romero. Ángeles. (Para Mar Sánchez)