Crisálidas…
Siento un vello rojizo
cruzando mis labios
y juego a ser ladino de su cosquilleo.
Hay seda esparcida
por cada rincón de la casa
y vendo mi alma por ser su crisálida.
La mar ha gritado cuando han abierto sus entrañas
calmando un vuelo sin rumbo
aparte de avalanchas, un revoloteo de vida y rastros imberbes
irisan el cálido tul de una sirena
justo entre sus dedos, he sido salvado de las escolleras,
mi barco zozobra, mas no teme mi cuerpo
divago en sus caricias.
Tiritan las falanges de mis dedos extasiados
de luchar por alcanzar orillas
desiertas, sin nostalgias
acabado el año, nacerán fronteras nuevas
y el papel tornará enemigo del hombre.
Crisálida no más, en tu íntimo atavío
sin patrias, ni banderas
una dilución en el café de la tarde
apenas sorbo a sorbo
bebiéramos mil veces, mil días sin luz
y nada me importará.
Piedras en los bolsillos llevé
desnudo bajo los tilos, me hallaste escuálido y desvalido
ruego al ave
que oculta el sol, déjeme dibujar una sonrisa
un instante al menos, justo, ese momento
donde tu parpadeo me otorga el más níveo reflejo,
el rojizo vello ensortijado
que sujeto entre los dientes, y juego a ser ladino,
ladino de su cosquilleo…
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen:Olina
Music: Avalanche-Leonard Cohen
