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jueves, 8 de enero de 2015

Silban los Oídos…

Silban los Oídos…


No caben en las llanuras
Los rieles de acero
Que portan tu mastodóntica maquinaria
Silban los oídos, al paso estrepitoso del vapor
Incendiadas llevas las entrañas, paquidermo de latón
Nunca dejarás atrás el silbido neto
Tras desoír a las valquirias en la noche
Ruedas cabeza abajo.
Hay un esqueleto de cachalote en la playa
Dos piedras inmensas, entorpecen la marcha
Un esquivo grito de inocencia se ciñe al guion
Domesticando estómagos con paté de cerebros
Mas al menos no hay hambre, jajaja, silba el tren.
Láudano fosforescente encarrila las puertas
Un hombre solamente quiebra el silencio
Caen las hojas en la tarde gélida
Sus dientes, aprieta sobre el poleo recién cortado.
Escapa de sí, un instante, apenas un palmo
Y sobre el suelo, se siente volar, rodar, quebrar el cenit.

Santiago Pablo Romero. Bluesman.
Imagen: RED & JacqPaRo.


jueves, 16 de octubre de 2014

El Último Anónimo…

El Último Anónimo…

Tarentolas de a tres, cuan desfile
Duermen al sol mientras arrastro mis pies
Y los gránulos de caliza ronronean en la tarde
Apenas dos ladridos resuenan a la distancia
Desnudo mi cuerpo de desvaríos
Acuño una silueta de torre sin soldados
Iniciada hace mil años, escogida para trepar
El último anónimo vislumbra vida tras el ocaso
Manos de suculento ostracismo apedrean la rapsodia.
Un viejo de curtida piel cetrina
Rumia con ojeriza maledicencia el ardor guerrero
Ha visto pasar un pájaro de hierro
Mientras apunta que robaron la inocencia en Guernica.
Aspavientos hace un chico tras la bicicleta pinchada
Con las manos sucias de borra y polvo
Se limpia en la camisa recién planchada
No resguarda su cabeza del sol encabritado.
Ulula la fémina ante su cría sedienta
Cuando la nube plomiza decide evacuar sus entrañas
Sin conocer, sin constar en los anhelos de la historia
Ha dibujado la más célebre de las sonrisas, ni Gioconda.
Sabe del nuevo día en sus labios
Serena canta a oído tranquilo de su corcel
Silente se arrima al pequeño lago formado a sus pies
Sola ante la inmensa marisma, regresa su gratitud
Sueña con ser cóndor, hacedor del arcoíris tras el llanto
Porque su vida pende del lacrimal del cielo
Conoce el dolor, y lo odia, mas lo afirma necesario
Iridiscente quedará la aurora, desde su chaflán.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Ana & REDJAcqPaRo.


sábado, 26 de abril de 2014

Rey Lagarto, déjame reptar.

Rey Lagarto, déjame reptar.

Llevo en mis venas
La savia del rey lagarto
Esta cita será parte de nuestro sello
Sorberemos la entereza del que repta en el cenit
Sabremos perfilar las esquirlas que caen
Descerrajaremos el efímero paso
Subiremos cúspides y trazaremos valles
Asiremos nuestros brazos sobre el torso
Y degustaremos la eclíptica del universo
Dejaremos atrás el grito rotundo
Saborearemos las migajas de un sueño
Pues son maná del inmenso mundo
Las salvas en los sueños son reales,
Un rayo de luciérnagas libres en nuestras pupilas…

La sien me golpea, me ronronea cercana una voz

Es un sibilante apego al suelo, desde el cielo
Habremos sido cautos, al invocar al sol, preguntan
Sabedores del miedo, del escozor en la retina
Al desgajar tres parpadeos sobre su mirada
Y ella se yergue, se enhiesta, se hace escarpia
Han escrito arpegio de silentes mudeces
Nada puede parar la quimera prendida
Con ascuas de tus manos, vibrar solícito
Déjame reptar, señor de las cúspides, déjame
Que soy ceniciento adobe entre pirámides
Sabedor de la falacia en boca de los hombres
Arrancado de las puertas del paraíso, fui
Al vociferar el grito rotundo, al llamarles randas
Mientras el ágora vitoreaba al volatinero
De promesas mendaces, cinceladas en pan ajeno.
Llueven ácidas gotas de cieno preñado de simiente
La tierra se abre, magna madre sin escrúpulos
Toma a su hijo, limpia sus heridas, lame sus huellas
Somos canteros de manos curtidas
Pacen los caballos en la pradera, cándida estampa
Contrapunto de niños llorando de hambre
Rasguemos nuestro pecho, arranquémonos los ojos
Si no sentimos su desdicha, hoy han expulsado a otra
Una gota más en este mar que se desborda, y nos quema
Las plagas están al llegar, y mi voz truena en el otero
No dejen de llamarme Orate, así sabré de mi cordura.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Dedicado a My Friends, Abel, JuanMa…El brazo en alto.






miércoles, 3 de julio de 2013

Águila De La Noche…

Águila De La Noche…
Unas plumas llueven
Desde el sol ensombrecido
Frente a los espejos
Han visto al águila de la noche
Regodearse por su reflejo
Ha comprendido su imagen
Altiva está, mas no importa
Hay un rey lagarto allá arriba
Señoreándose por entre las estrellas

Quebrando el silencio
Arrugando las escolleras del puerto
Cuan si fuera un tifón enervado.
Aletea, aletea águila noctáviga
Y describe elipses en rededor del astro
Del cenit lustroso,
Te arrebataron la majestuosidad arrogante
En el tiempo reptado
Evolucionado ser, rasguea el céfiro
Por entre los claveles,
Y en mármol ceniciento pósate
Dile que tras la soflama lenta de las saetas
Se descubre un aquelarre festivo
Entre volutas de polvo níveo
Vuelo cierto y comisuras rendidas.
El mito se fraguó en la noche parisina
Bajo el aguacero de cristalizado ardor
Miríadas de pies reptan en tu sendero
Describiendo pleitesía al brío guerrero
Del último portador de la llama eterna.
Detén tu vuelo, Águila Noctáviga
Aletea cerca, muéstrale la brisa
De jazmín cargada, donde nuestras manos
Le enseñaron, donde la spanish caravan
Disgregó sus cerdas para llegarle rendibú.
Aletea Águila de la Noche,
que tu vuelo es corto,

y la oscuridad se termina.