Un Día, Una Flor…
Apenas el gorgoteo
De un nacimiento
Bajo el sombrajo de un abedul
Asila este frescor inmenso
De un dintel copado
Con tu presencia.
Dama que se ciñe al aire
Y juega a ser Ego o Amare
O quizás ni sea juego
Sino embeleso de un mundo yerto
Que desea ser cambiado
En su amplísimo interior.
Cubrimos el periplo
Al romper la mañana
Sabiéndonos más dentro, el uno
Más intenso el otro
Mas bebiendo en el mismo espejo
Donde vertimos las reflexiones.
Un día, apenas o un triduo mejor
Quedaremos agua a los pies
De esa flor, esa horadada tierra
Por cada gota de lluvia vivida, sentida
A dos manos, o cuatro quién sabe
Ulularemos en este desierto donde emana poesía
Cada esquina de pétrea memoria
Porque tú y yo, dama y alado
Daremos el paso ignoto del vals
Ese que llora cuando todo queda lánguido
Y el espesor de la maraña se torna
A la espera de un circunloquio seco
Donde hundiremos la absorta amistad
Titilante cual llama de red virtual
Transmutada en realidad primigenia
Igual que gemelos separados al nacer
O gotas de lluvia acogidas en el mismo ardor
Sendos dedos bailarán abajo del laurel
Ya nada será sal, sino fulgente brillo
En el recodo húmedo del derviche o el vals
Que rueda y rueda, y rueda, y rueda…
©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Isabel Rezmo, Úbeda & JacqPaRo.
