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miércoles, 10 de noviembre de 2010

El líder.

El líder.
No hacía nada para serlo, era simplemente porque los otros lo eligieron así, era algo natural que saltara cuando todos gritaran y él supo estar callado hasta que llegó el momento adecuado de hablar, los demás se dignaron con su presencia y punto.
El partido comenzó, a elegir, todos lo querían favorecer, él sólo se limitó a preferir observar para con ello aprender, decía.

En la escalada al monte todos querían llegar antes de forma desaforada, sin plantearse la dosificación de sus fuerzas, 
cuando después de mucha observación supo que podría llegar antes que los otros se decidió a tirar y dejar atrás a los más osados que cayeron destrozados por su temeridad. No habían sopesado que primero se necesita  aprender  para poder conseguir lo que se puede. Y ello se explica en el reparto cualitativo no en el cuantitativo. 
No se tiene  lo que se quiere, sino lo que se puede y se desea con verdadera sabiduría.
Si en otra ocasión, aprendió que no podría superar a todos, se dedicó a disfrutar con el espectáculo y sacar el beneficio del mismo, estudiando qué arma elegir. Otra vez será.
En sus conversaciones siempre  utilizaba su tiempo y presencia en mayor cantidad de ocasiones en escuchar y entender antes de siquiera opinar. 
Si además podía dejar ésta, para cuando fuera pedida pues mejor que mejor.

Sin ser fuerte y atlético, demostraba ser superior a los otros. Nada hacía para conseguirlo, el aura le había sido impuesta por los otros, por ello lo consideraban ele elegido.
Él por su parte sigue, aprendiendo a cada paso que da. Toda mota de polvo lleva un mensaje escrito, sólo hay que querer interpretarlo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Campos de Inocencia.

Campos de Inocencia.


Mi estancia era lícita, mis mayores me protegían. Mis alas me crecían en su sitio, todos me admiraban. Sus niñas estaban formadas de mi imagen. Ellos eran yo, yo era ellos. Mis efigies rondaban la fantasía, pero eran realidad. El mundo era perfecto. Existe un mundo tan pulcro como queramos creer. Pero al fin, Mundo.
A la sazón apareció aquella visión. La misión del enviado. El protegido, por todos, dejó de ser niño, para crecer. Manumisión del pueblo, el pastor acarreó al rebaño. Debía de engañarlo, alienarlo, llevarle de la mano al precipicio. Él era el elegido, o no. Cómo podría ayudar a su especie, eliminándola en buena parte. Todos sus cercanos, consejeros daban fe del buen acto que hacia en ello.
Conseguir salvar a la mayoría reinante conlleva eliminar a las escorias. Las sombras que mancillan el bienestar, todos le miraban mientras él se notaba observado. Acusado por los dedos inertes, pues los vivos ya no eran capaces de señalar.
Encontró los campos de trigos enervados, la aquiescencia era plena, hasta las espigas doblegaban su terso cuerpo. Su paso era magistral, sin por ello ser solemne. Y todo porque extirpó el mal del campo…La Inocencia.
Los portadores de dicho don, fueron exterminados, ahora mandan los altos, bermejos y de turquesas vitrales niñas. La selección antinatural, había comenzado…
…Esperemos que todo sea una simple metáfora.
……………..Otro Mundo es Posible.

jueves, 27 de mayo de 2010

Entre tus Manos.

Entre tus Manos.





Siento tus dedos recorrer mi piel, ella responde como erizo defensivo, inhiesta las agujas protectoras ante la incertidumbre. Sabedora de ello, los haces bailar al ritmo de la melodía que hace girar el mundo, notas de la vida. Aprietas cuando debes y acaricias cuan sabedora eres de la delicadeza del instante.




Acaricias mi rostro con tu mirada brillante, iluminas mi existir, con cada sorbo de aire que me transmites. Me sabes buscar los elixires dentro de mi interior, los mismos que yo pierdo y no encuentro, esos que a veces me hacen grande y otras me hunden en la miseria más atroz. Eres exploradora de lupa en mano, para no dejarme escapar ni una mínima rendija donde me pueda cobijar ante el miedo. Me incitas a la fuerza, a la valentía, me llenas de grandeza, qué sería sin ti.




Aventuras y desventuras, corredurías ante tanta injusticia, debilidades ante tantas calamidades, humillaciones del cuerpo ante brutalidades fuera de nuestro alcance. Pero mi alma fortalecida por tu arenga, por tus vítores, por tus alabanzas, dios me quieres, dios me tendrás, mi afán será satisfacerte.




Tus manos premiarán mi ser, pues de ellas nacen mis asideros. Tus manos soga pueden ser, en cambio timoneles del barco que te entrego son. Marcas el parsimonioso caminar de un sendero trazado y compartido por tantos sabedores de la dirección hacia la verdad. Ella nos hará grandes. Y vuestras manos entregadas sin pedir nada a cambio servirán para formar la telaraña protectora de todo el necesitado. Es la cordada que nos llevará ala cima juntos, todos unidos en un solo sentimiento.




El verdadero desprendimiento hacia los otros en los momentos en que le vemos atrapados en el fondo de la ciénaga. Esa entrega de la vida a cambio de otra vida, en apariencia ajena y distante, nos hace merecedores del gran maná. De la promesa eterna de la Amistad. La prodigalidad de esos corazones que se caracterizan por su sensibilidad ante los faltos, se convierte en un trampolín que nos lanza al vacio sin red, porque tenemos la plena confianza en que esas manos estarán allí para recogernos.




Agradecido es el interior que se ve amueblado con tan preciado tesoro. Ínfimas son las muestras de posible acción ante tamaña ofrenda a un simple mortal.




Esas manos que ofrecieron un vals en el momento que deseabas bailar. Te dieron pan cuando necesitabas ser alimentado. Te agarraron con la fuerza del bárbaro para que nunca ella dudara, ni hiciera dudar lo más mínimo a vuestros espíritus, combativos al unísono. Te consiguieron sacar unas risas en el momento más triste, pues sabedoras de tus secretos, son capaces de encontrar tu punto justo y necesario momento.





Entre tus manos, vuestras manos, mis manos, podríamos entretejer la red más grande jamás soñada. Protectora de todos los que quieran estar, entre nosotros.






Fantásticas manos, congratulations.