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martes, 8 de marzo de 2011

Anónimas…No, no pido perdón.

Anónimas…No, no pido perdón.
Cuando me llamas, voy
Si me pides amor, te amo
Si me ordenas, hasta obedezco
Acicalabas mis pasos, al verme cometa
Hilabas fino, sin anudar trenza sobre cabello
Líneas planas dibujaban el oscilograma de tu voz
Dedos sedosos veía bailar ante mis ojos
Susurros y desvaríos, adulaciones sin interrogación.
Llegó el día de la cadena, del enclaustramiento
Encelado noto tus ojos iracundos
Pestilencias nacen donde aromas de esencias preciadas
Grilletes cuan esposas, donde hubo promesa de esposa
La primera mano, dura, turgente, arrogante y brusco
El primer hilo de rojizo escarmiento, el primer perdón
Siguieron uno tras otro, la opresión posesiva límite
Las palabras se diluyeron en telediarios de otras
Noticias de muerte y saña, y decrépitas pérdidas Anónimas
Ya no puedo más, de hoy no pasa, hoy me Voy
No puedo hacer lo que me pides, me pides perdón
La enésima vez, nunca más dices, nunca más
Mas cuando mi boca se atreve a intentar sonar
El sonido es mudo, es tarde, ya no hay vuelta atrás
Me voy esta vez, esta vez sí, me llevan, me portan
Hoy ya no soy Anónima, hoy soy Noticia, Hoy soy la 16…

sábado, 29 de mayo de 2010

Nunca.

Nunca.


Alguna vez, pues no soy perfecto.


Mi mente es mortal, venía así de fábrica.


En espejos me miré.


En reflejos, te sentí,


Indicándome.


Extrañada de mi entrega, estabas


Es real


Hace mucho ya.


Tuvimos crestas


Bajamos a valles


Recorrimos senderos


Caminos bacheados


Socavones de profundidad infinita


Escalamos montañas


Con nuestras uñas


Siempre cuando llegas


Iluminas con tu luz, con tu brillo


Eres Sol de mi mañana


De mi tarde, de mi noche


Pues metamorfoseas en crisálida


Para aparecer mariposa


Posada sobre mi lecho.


Nunca, nunca, sentirás dolor por mí


Nunca dejaré que te lastimen


Que te lastimes


Una vez, no más, se rompe un alma


Las otras son resarcimientos.


Nunca pasará un día sin tu aroma


En mi mente


Nunca, nunca dejaré que ninguna dama negra


Nos separe


Pues conseguí manos


Con almas


Ellas nos dan confianza.


Mares preñados de secretos


Nos rodean


Descubriremos sus tesoros


Compartiremos


Nuestras incursiones


En sus profundidades


Seremos cómplices del recelo


Y de los júbilos.


Juramos hace mucho ya


Unión de sentidos


No habrá despechos


La verdad está en nosotros.


Nunca, nunca habrá un nunca.


Nunca, nunca te harán


Ni te haré


Ni dejaré que te dañen.


Nunca.


Pues será, es, y fue desde el principio


Siempre. Siempre. Siempre.