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jueves, 28 de marzo de 2013

Era libre, era Miguel.


Era libre, era Miguel.
Un gorrioncillo se ha posado hoy
Sobre un alfeizar vacío, solitario
Somnoliento parece en su canto
Melancólico y frío, cansino truhan.
Se supo del salto, del vuelo corto

De su voz en el campo, de su olivo amigo
Cantó en la distancia, se acurrucó
Tras fardos de trigo y pan, de hierba y flor
Dicen que brotaban de su boca las palabras
Cuan si fueran tejidas con hilo de seda
De reverberaciones de terciopelo
Y su sabor era capeado, de cebolla y llanto.
No gritaba, no agredía, solo escribía
Sentidos que arracimados en montes de heno
Cubrían las distancias, del cacique duro
El yermo suelo, el triste frío, el húmedo barro.
Dejóse morir por no claudicar
Por no cejar en el tormento, de una crueldad
Llamáronle traidor, y no lo fue, por hablar
Humilláronle al brindarle perdón, era inocente
Un sucumbir de voz rasgada por el quebranto
Por la soledad de la incomprensión
Se llevó un día, la luz del alfeizar del gorrión
Donde sus proles vienen a piar
Quieren ser Miguel, y su voz alzar
Porque nacimos libres, y nada nos cambiará
La grandeza de poder gritar, libertad.

jueves, 3 de enero de 2013

Vuela Alto…


Vuela Alto…
Sobre un alfeizar,
Latente el miedo,
Le han crecido las alas.
A una voz aturdida por el frío
De una mañana gélida tras el solsticio.
Lejana te hallo, línea de anestésica raigambre
Suplencia de la adormidera
Que inyecta gotas de locuacidad al Orate.
Sube, sube, deja el cobijo
En la divisoria latitud de tu creciente aurora
Ya te veo, ya te siento
Alargar el manso crepitar de tus días
Quedas atrás, nocturnidad, oscura y diestra
La alargada sombra de tu coral.
Palpita en mí
Sube, sube, ya no necesito calendario
He dado cobijo tanto tiempo a tu plumaje
Que el calcio quedó atrás
Ya planeas en el skyline, sobre las marañas
De acero y cristal
Libre aurora, hostigada de los cernícalos
Cuídate, aurora nívea
Vigila y recuerda aquello que intervinimos
Asiste, y sube
Sube, que el cielo es tuyo.