Calles recién lavadas
límpidas como hojas de papel
esperan los cuerpos,
cartílagos y nervios, piel y besos
piedras sin vida, colores vivos
y un cántico sordo
que juega, que rezuma aliento
vítores de un llanto
dos alegrías y un carro lleno de rosas
de pétalos bien ordenados
acaso no es eso el sentido de todo
todos, hijos de un dios
sin escrúpulos que fulmina
atiende sin escuchar, castiga
o no existe
alguien lo vio, grita su voz rota
alguien supo de él
seguro no te perdiste en su escafandra
igual que un caos redomado
y si fuéramos de verdad hermanos
no te haces preguntas
sí, seguro que quiebras muchos silencios
alzas la aldaba y rompes la tranquilidad del otro
por ello, por eso le creamos
por eso creen, por eso creemos en un mejor día
abrigamos esperanzas
desvencijamos nombres, cuerpos, muñecos de trapos
tildamos al usurero
prendemos de fuego ejecutor al niño
quitamos la vida en su nombre
valientes, hombres descerrajando fusiles
sobre un pavimente perfecto
y una sonrisa generosa en sus labios
justo al mismo lado de su cara de locura
sí, todos
todos fueron hijos de un mismo dios
docenas de ellos juegan a princesas y castillos
mientras los naipes
hacen trampas,
juegan la última partida, su partida
con cartas trucadas
y el duende se carcajea de todos, pobres hijos
pobres hijos de un mismo dios,
sus miedos.
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen: IrelandStreets.JacqPaRo.
Music: LouVan-TwistedSobriety.
