De rojo, llegó un diminuto y trovador
alado sin paraíso,
hasta aquel ágora de sabiduría enclaustrada
cincelada sobre níveos pliegos de papel
dejando constancia,
asiendo la memoria por las solapas
en un sinfín, viaje lejano
de tan cercana intimidad.
De rojo, unas plumas alargadas tomaban la plaza
a vuelos largos,
desgastando las sonrisas de aquellos transeúntes distantes
mientras suena la megafonía
un cántico, una dulce voz que retumba en su nombre
aquel emigrante que surcó tierras
a modo de sustento y pan
así te conocí, sin conocerte, lo demás
un destino que dice rasgar líneas curvas
para colmar grandes rectas
unidas al colmo de un horizonte.
De rojo, un eslabón común, un rebosante maná que titila
su sonrisa, díscola y generosa
un susurro de aquello inverosímil
nada ocurre por casualidad, aunque nos parezca una falaz jugada
todo parece tener hilados
cual conjeturas sencillas un entramado acorde
aunando la mejor melodía
y sentir el abrigo sobre la piel, cuando una complicidad se manifiesta.
De rojo, unas gotas de lluvia
enlatadas esta vez, porque habrían de ser escogidas
para limar los nombres
justo ahí, donde todo parece logrado
comienza una nueva similitud a un destino incierto
preñado de ilusión, de valentía y gozo
porque de largo se visten las noches que irrigadas en aquella fuente
donde nace el dulce sabor de unos labios
que desgajan brotes de chocolate o sangre, o rojos paraguas
quién sabe, qué sino, qué mil juegos quedarán aún por rimar
si hasta el último hálito
seremos soñadores, hacedores de historias y bastiones
de aquellas pequeñas cosas
que nos congratulan tanto, tanto
para hacer valedor este tránsito bello que nos unió.
De rojo, un Guacamayo, un paraguas mágico, un petirrojo
quién sabe por qué, casual o vivo fuego
todo nos lleva y sostiene
alimentemos este rasgueo al vinilo y el tiempo haga el resto.
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen: AnabelCaride&AnantesEdit.
Music: "Caravan", de Rachel Portman
