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martes, 30 de abril de 2013

Púrpura de Cielo…


Púrpura de Cielo…

El aleteo de unas aves
Han clavado en mí un señuelo
Un estertor del último respiro.
Y ya se muestra vacuo
Cuan el salvavidas desinflado
En alta mar, flotando a la deriva
Dejándose llevar,
Succionado por el irreflexivo siroco.

Fueron aleteos de gavilán altivo
En mesados cabellos con aroma natural
Mordiscos de piel de pomelo
Pacíficos sorbetes de dulce y fresas.
Batallo por un redimir
Las esquirlas hundidas donde nada existe
Y todo duele,
Tomo aire en las láminas de mi culpa
Quedo sobre mi vientre leal
Entregado al pródigo y explosivo sentir
Donde las cicatrices no cierran
Mas sí ensillan nuevos bríos.
Púrpura se enciende el atardecer,
Se preña de gotas lejanas
Paleta de arcoíris sin aves negras, sin cuervos
Sin graznidos vacuos
No más acero en mi cuerpo
No más irascibles bocanadas de sangrías encubiertas
Una turba de arena y cristal de color
Me cubre, y mis manos se abren para asirme
A este cadalso que saborearemos juntos
Ante el último sorbo de púrpura gallardía.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Cuando Caminas…( A Tod@s...)


Cuando Caminas…( A Tod@s...)
Pie tras pie, sombra y sol, charco o polvo
Cada mañana, tarde o noctámbula noche
Procesión de serpientes, o irredentas mascotas
Mas no todo es serrín y sed
Muchas magines, muchas inercias tendidas
Encuentras, cuando transitas en la arteria de la escarchada cohabitación de human@s.
Sonrisas, besuqueos en las babas a sus mascotas, y de soslayo, miradas acusadoras.
Sí, te atreviste a preguntar, a discrepar,
A dejar ver la posibilidad del yerro.
No, escoria de las atribuladas cloacas, te dicen
Sí, ya, sin decir, pues su sonrisa tapa sus palabras
No atacan de frente, repelen las moscas con guerras de buenas maneras
No quieren perder la oportunidad de soñar con las desavenencias, con las inseguridades, son chacales de incisivos afilados.
Esperan a la madera seca, sí del árbol derribado, por sus artimañas.
Cercenan su más humana careta para bufonear en las terrazas, en las colas, y duermen con guirnaldas de imágenes robadas.
En otro lado del río, las cabañas de la virtud
Se nutren de seres níveos, prístinos, aquellos humanos de especie común, racionales, alegres
Se saben aupados a la vida con más vida.
Amamantan a los descarrilados con las esencias del quiero, del puedo, del estoy.
Ahí estáis, aquell@s que peleáis por fructificar
La necesidad de ver, compartir, sentir, glorificar, deferir, y que saben diferenciar
La belleza en la sonrisa de un niño, en su inocencia, en su plenitud pulcra e inmaculada.
Ahí os quiero, ahí os deseo, ahí estoy, y estáis.
La Gente es extraña, y se disimula el vivir con la necesidad de doblegar hermanos, tristes son.