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jueves, 11 de abril de 2013

Mis labios por tus fisuras…


Pa mi estimao Emperaó, Avé y su inestimable niño Migué, sea mi bestío tu manjá…Esperoteguste.


Mis labios por tus fisuras…

Allá donde corre tu sangre
Bandido
De sierras y alcornoques
Se ciernen mis cerdas acaudaladas
Por ver un cimbreo en tu cuerpo
Y mientras el acero me lamina
Dejando mi sudor jugoso
Restregar cuan tu cendal
Pátina de olor, sabor y pericia de maestro

Ruego a los limbos
Para pujanza me entregue
Al terminar esta zambra, cuerpo de fémina
Rasurando el cierto elemento
Donde desnudarte quiero
Ya me soy devorado
Por un sibarita paladar, tesela del orbe
Patíbulo se preste tras tanta tersura
Relamida en la esquina de un niño
Que quiebra la noche
Yemas ilustres que cuidan de tu pleno
Centinela de la vida, manjar altivo
Y tú oliva, no lagrimees
Porque sobre el trigo elaborado he dejado
Que sientas el apacentar de nuestros espíritus
Para dar cobijo a suculenta pitanza
Laborar un sitio donde yacer
Nada poder pedir
Nada más
Así, así somos en ésta de nívea franja
Y ancha esperanza, verde, me lastras verde
Suerte, suerte tuvimos, acá nos parieron.

lunes, 29 de octubre de 2012

Las bolinas der Sanzho…


Las bolinas der Sanzho…
Dice que se nieva, un campo verde
Praderas que se tornan marrón, nieve.
Un doto de heredera sapiencia
Herodoto aluden,
Determinó
Que los arbustos se preñan
Y su fruta, lana de carnero superior, son.
Ovillada con paciencia y manos de hilanderas
Un limpio desmote, que sin mancha dejan
A la fibra escariada, redimida y preparada
Para hacer del árbol lindo traje de bandera.
El salto del trapicheo, invento global y ruin
De acrecentar, para llevar sin amoldar,
Éste saltémonoslo, que el ferviente, espera.
Mano de chino, Sastre no hubo, en el redil
Capaz de pulir la chepa, afilar la tijera
Medir tembladeras de sibarita en vestir.
Ah, ferviente escudero,
Que de tomar no puedo, me dices donde
Por no buscar no hallo, donde se esconde
Las rizadas vueltas del peluquero.
Desnudóme en la trastienda
Más allá de las miradas, que se me entienda
Y cuan mi sorpresa, dios bendito
Ya encontré donde estaba el campo
Al desquitarme la última pieza,
Amplia guata de camiseta
Liadas, arrebujadas, reburujadas, al tanto
No fueron, ni una, ni dos, sino hasta cinco
Y sin rima, en todo el rapanui
Sí, ahí mismo, porque ese día me encontraba crecido, y el mundo llevaba por montera,
Que no sé si de algodón era, pero bueno
Quede anotado, igual el Sanzho quiere fiesta.