Escruto las hojas caídas,
moteadas, teñidas de un rojizo dorado
cual si amenizaran un vientre rendido,
con mis dedos desnudos
me hundo tras pliegos de papel sucio,
mancillado por la oscuridad
de un paso inseguro
y rebusco, y remuevo tus entrañas
quizás quiera acertar con el cimbreo,
con el siseo de una mandolina vieja
que rubrique una mueca, una grieta sencilla
donde la luz una vez edificó mil palacios
quedando una historia de fábulas y conejos
de chisteras y mágicas sonrisas
me zambullo en pasos esquivos, en navajas afiladas
en niños que crecieron,
en rutas suicidas, en amistades falaces
acaso la noche se cierna en el horizonte
igual que un dantesco resto al fondo
de un trago amargo, de un rebuscado sorbo de hiel
justo, en mi rostro, sucumbo a un carmín envenenado
no quiero, no deseo más tinta adolorida
sin luz, renuncio a su destello
ciego, camino por los derroteros que esperan
al final de unas volutas grises
brindo mientras quemas mi último vestigio
en mil pedazos ínfimos, recortas mi efigie
soy diminutos grumos de polvo, de corpúsculos
infinitésimos espacios que brillan bajo las sombras
viajo, lejos, más allá de un déjàvu, más allá del atrás
a dos simples palmos del sumidero de mi propio adiós.
©SantiagoPabloRomero.16nov’16.Bluesman.
Imagen:JacqPaRo.
Music:LeonardCohen.TravelingLight.
