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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Mil Cosas Aparte…


Mil Cosas Aparte…


Frente al espejo
decoro mis maltrechas mejillas
mil excusas, mil grietas
un tiempo esculpido en el rostro
frente a mí
un extraño, una cara desconocida
el río me devuelve mil cadáveres
he pescado con los brazos desnudos
sin red, ni ayudas ajenas
sacado del agua con mis manos adoloridas
pecios de tesoros disfrazados de sueños
frente al brillo de la mañana
esta tarde descubro mi pelo gris
su mirada desvaída
otra raída quimera
desmenuzada a dentelladas
quizás los escualos son tan numerosos
frente al desastre
mil excusas, siempre, mil duras palabras
mil cuentos por escribir
ella garabateando los recuerdos en sepia
el fuego humeando tras la hoguera sanadora

mil preguntas rondan mi extasiada mirada perdida
busco respuestas en tu piel herida, viejo
un pez ganó por cao al mar
dos quintales de plata marcan la diferencia
un cuarto de siglo puede ser media vida

mil días de gloria, el resto un río evacuando
las inmundicias de una ciudad oscura

la cura, nadie quiere hallar

frente a mí, un espejo me devuelve el dolor
de un lobo estepario
de mil transeúntes desconocidos
que esputan ideas de genocidios y maledicente estulticia
es su idioma, me digo
no merecen el paraíso, y peco, y juzgo, y me condeno
con sus armas

frente a mí, tú
ahora levanto la mirada, escudriño el olor del amanecer
te cuelas en los surcos que horadan mi vida
colmas cada hueco, cercenas todo mal
frente a ti, yo
renovado, con un espíritu vivo
quiero tenerte mil días más
mil suspiros al menos, mil segundos

queden aparte, el mundo
la arena, la barca, la tarde gris
el sol distante
la canción de los amantes entregados
solos los dos
un tintineo de aire sobre el nácar del atrapasueños
dos notas escuálidas que lo son todo

juguemos, dejémonos llevar por otros mil momentos
qué importa lo demás
el estómago flirtea con el egoísmo de un viaje acabado
las mariposas se fueron
ya no es primavera
juego a ser feliz
frente a mí, un hombre descolorido
cierro los ojos
siento tus dedos pequeños acariciar mi dolor
encuentro el éxtasis del adiós

aparte, el mundo, el eco de los niños en la plaza
aparte, el fulgor de tus labios
aparte, mil vidas por un sueño, mil mundos
por el roce, una última vez, de tus dedos inocentes
perdidos en el surco del tiempo.


©SantiagoPabloRomero.Bluesman.Nov18.ElRompido.
Imagen:JacqPaRo.
Music:TheCure.Apart.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Renunciando a la Luz…

Renunciando a la Luz…


Escruto las hojas caídas,
moteadas, teñidas de un rojizo dorado
cual si amenizaran un vientre rendido,
con mis dedos desnudos
me hundo tras pliegos de papel sucio,
mancillado por la oscuridad
de un paso inseguro
y rebusco, y remuevo tus entrañas
quizás quiera acertar con el cimbreo,
con el siseo de una mandolina vieja
que rubrique una mueca, una grieta sencilla
donde la luz una vez edificó mil palacios
quedando una historia de fábulas y conejos
de chisteras y mágicas sonrisas
me zambullo en pasos esquivos, en navajas afiladas
en niños que crecieron,
en rutas suicidas, en amistades falaces
acaso la noche se cierna en el horizonte
igual que un dantesco resto al fondo
de un trago amargo, de un rebuscado sorbo de hiel
justo, en mi rostro, sucumbo a un carmín envenenado
no quiero, no deseo más tinta adolorida
sin luz, renuncio a su destello
ciego, camino por los derroteros que esperan
al final de unas volutas grises
brindo mientras quemas mi último vestigio
en mil pedazos ínfimos, recortas mi efigie
soy diminutos grumos de polvo, de corpúsculos
infinitésimos espacios que brillan bajo las sombras
viajo, lejos, más allá de un déjàvu, más allá del atrás
a dos simples palmos del sumidero de mi propio adiós.

©SantiagoPabloRomero.16nov’16.Bluesman.
Imagen:JacqPaRo.

Music:LeonardCohen.TravelingLight.

martes, 4 de octubre de 2016

Con zapatos rotos…

Con zapatos rotos…


sin escapatoria, igual que el escorpión
en el fuego
afilo la guadaña, abro las ventajas
al adiós
y cierro las puertas de atrás,
las del impedimento, las de las limitaciones,
suelto lastre, me enroco bajo las sombras
dejo a la dama campar
y las torres se yerguen esbeltas
asomando en horizontes de caballeros histriónicos
las guerras fratricidas están en boga
cual si reescribiéramos el primigenio tiempo
alzando un hueso iracundo contra el frágil cráneo
de un macilento cordero
sin piel de lobo
guardo en mi maleta de siete llaves
aquellas risas falaces,
aquel tintineo de azófar de tres al cuarto
fecho la cerradura con plomo invencible
y me predigo un final predicho
una desaparición afortunada, cinco dedos jugando
un cordal apretando hasta asfixiar
dejando sitio al silencio
al descanso, al placer hirsuto,
sin conjeturas de líneas en los perniles ni los cuellos almidonados
solo el revuelo de la brisa y las crines maniáticas
he visto corretear a los chicos
a la chica repasar las líneas y números de la rayuela
quiero llegar al cielo
pero sin regreso, sin retorno a la casa
donde las escobas me persiguen
los ratones se han adueñado del queso
y el pan ázimo se pudre en la despensera
huele a pútridas la costumbre
el respeto al otro, la venida de los gigantes
mientras mis pies sienten el suelo
comprendo la rotura de mis zapatos
ya no hay altares donde subir
ni dioses a los que postrarme
ni vender ninguna historia ilusoria
todo es un punteo de tiza incolora
en una tierra removida
donde el linóleo encubre el plúmbeo gris
cual si la felicidad impuesta fuera un áurico sueño
escucho zumbidos de libélulas
y las prietas féminas desnudan sus pechos al sol
justo cuando despierto
comprendo su pose de estatua erguida
únicas, separadas de la newtoniana atracción
escojo la calle de en medio
pido dos largos de burbon sin hielo, sacio mi frío
tumbo el castillo de naipes
sí, ese mismo que construyes con ayuda ajena
comprendo mi condena
ser esterilizado de aires, contaminantes y rayos de sol
por mi bien, para mi comprensión del todo
claro, en mi cabeza se apedrean los niños,
los viejos mueren en incendiarias silos de huesos
sus hijos se tuestan bajo el ardor del daiquiri helado
la farándula de la moda
y los pliegues de mi piel se contrae, se apresura a rumiar
el último bastión de oxígeno libre
pero no, no está en su habitación de última generación, no
está en el viaje al encuentro de la sima
justo tras el vuelo, el grito, el vozarrón rompe en eco
y un zarpazo de la madre tierra
cual una bienvenida excelsa, el último y magno abrazo
al samurái rojo, el perdedor impenitente
tras ello, el silencio, un cuerpo desvencijado
y lo más certero, una sonrisa clavada en su rostro
inerte sobre el polvo su risa se magnifica, una sorda lágrima
recorre su rostro para rubricar su Adiós…
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen:BegoñaTomico&JacqPaRo.
(PriegoDeCórdoba-BarrioDeLaVilla)

Músic: JohnLeeHooker-HouseOfTheBlues

sábado, 23 de abril de 2016

Efugio al Infierno…

Efugio al Infierno…

Yo escribía para que ella me quisiera más.
He descubierto que no. No puedes tener a la vez ganas de vivir
y ganas de morir,
pero en cambio puedes, a la vez,
no tener ganas de vivir ni ganas de morir. (F.Savater)

Fui pequeño, tan escondido
recóndito, perdido
que hasta de la hierba recién cortada
me gustaba su olor a nueva,
tomé su mano
y esperamos el tren, a ese destino incierto que siempre llega tarde,
nos agenciamos de ganas,
de lecheras preñadas de quimeras
hasta no poder cargarlas
con ellas, siendo pequeños, inocentes,
imberbes en un mundo de hienas,
de insalubres falacias
desperdigas entre las flores,
ahogando la risa díscola, asfixiando la voz suave de la tarde.
Busqué en los libros, el ritmo de las olas
el bravío son que colmara la plenitud,
el rumor de las caracolas,
un poco de sol y de mar, un olor salado, quizás
pero dulcemente labrado sobre tu piel
y comenzó a lloviznar,
poco a poco granizar, el papel lloraba,
la tinta se diluía,
y ella, esa memoria tan inquieta, tan capitulada,
se esfumó, salvó sus riquezas
dejándonos solos bajo la intemperie
mojándonos, absorbiendo el cielo partido,
cual si fuéramos ídolos de barro,
hemos sido transmutados en gránulos diminutos,
arrastrados por los lodazales,
embebidos con otros despojos
llevados río abajo, dios se rio de nosotros
por pecar, por ser generosos en un mundo de avaros
donde todo se precia, se pesa, se evalúa
al brillo de la plata, al cruento rugido de un poder maledicente.
Ya vamos, allá lejos,
sin papeles, ni historias, ni memoria,
ni ascendientes, ni simientes donde brotar,
ni árbol donde quedar un nombre arrancado en su corteza
con aquella navaja de cachas rojas,
igual que la savia derramada por las veredas aún sin levantar.
Mi brazo se eleva, tu pañuelo se estira,
ese aroma singular, tuyo, abanica las briznas del ocaso
un adiós, antes de partir, y conseguir el efugio al infierno,
esa puerta abierta
para vivir sin morir, o morir viviendo, qué importa
ya nada importa
sino aquel beso en sepia, impregnando mis labios
de la fragancia sempiterna de lo que fue,
el almizcle me sabe apacible
cuando el trinar de las alondras se convierten en silencio.

©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen:PattyMaher&JacqPaRo.

Music: Chris Rea. The road to hell.

martes, 14 de julio de 2015

Noche Azul…

 Noche Azul…


Al caer la tarde
Nada era igual
Había un hombre de ojos tristes
Y un sol apagado
Al caer la tarde
Todo había cambiado
Existían mil razones para mirar el abismo
Cara a cara
Al caer la tarde
En el cielo se ha prendido un fuego cadencioso
Cual si fuera la última senectud
Que deseara comulgar
Al caer la tarde
He ido a hablar con Vicent
Y todos se han llevado el índice al borde mismo de la sien
Porque son ignaros metomentodo
Al caer la tarde
Descubrí una cizalla manchada de sangre, y jirones de ropa
Sin explicación se ha ido
Calle abajo, con su mejor atuendo
Al caer la tarde
Comprendí la fuerza del metal ignominioso, cúprica aleación
Mientras sonaban acordes de blues
Su último pantalón raído he enterrado en el jardín
Al caer la tarde
Un azul intenso ha solapado el fino brillo de las estrellas
Como si ello me fuera amedrantar
A un lobo estepario perdido tras la nieve, y nada que dentellar
Al caer la tarde
La noche se ha vestido de azul y lentejuelas
Porque dice, me dice, se dicen
Que es el color del alma, inexistente terapia, y nada escapa
Al llegar la noche azul
He bebido cicuta hasta pesar diez quintales más
He logrado verter el aliento en los grilletes de tu alcoba
Y me he lanzado al río, sí
En esta noche azul, bella si las hubiera, sonando blues
Como manda ser
Seguro que si estás leyendo este acorde de adiós
La noches es azul, sonará Jeff, y Vicent te habrá hablado de mí
Aunque nunca más
Cautivarás mi alma, presa desde siempre de tu sonrisa azul.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: JacqPaRo.

viernes, 13 de febrero de 2015

Macerándonos…

Macerándonos…


He visto sus manos agrietadas
Aquellas mismas que te sujetaban
Ruedan dos naranjas arrugadas
La rama las soltó, su fuerza se diluye
Caen dos hombres sobre la acera
Un sanitario, dice que ha sido por simpatía
Cual los metales vibran al sentirse rozados
Dibujando una sonrisa en el doliente mortal.
Cierto es, nos desgranamos sin remedio
Una guitarra suena añeja, claudicando
Tu virtud me obsequia con un lamento
No queda nada por desandar, veo la cuesta
Son dos vientres perfectos, macerados a miel
Dulce sustento que agarra mi gollete al paso
Y preguntas sin mover los labios, una mueca
Tus ojos de límpido cristal se abrillantan
Hay una hoja que lucha por no llegar en la brisa
Retiene su planeo cual si fuera su último deseo.
Pican las campánulas a rotundo acetato carcomido
Posadas ante mí, dos pequeñas aves juegan
No temen, seré invisible, o esperan las migajas
Río por dentro, rompo, río por fuera, carcajeo
Mi mente díscola, las hace crecer infinitamente
Ahora son buitres esperando el graznido de alerta
Pero no siento nada, macerándonos estamos
Cual si fuéramos polvo que redobla su sonido
Al paso, rozando las rendijas de las celosías.
Ya nada importa, nada escapa al lustroso amén
Niños juegan a mayores, dicen amarse por siempre
El periplo se remoza, deja que inicie la maceración.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen:Petr Dmitriev & JacqPaRo.



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Hasta Pronto, Hasta Siempre…

Hasta Pronto, Hasta Siempre…


Un rasgado atuendo
De raído y ajado sigilo
Cuando las botellas se descorchan
Dices hasta luego
Y quiebra el silencio, un aguerrido rugido.
Hasta siempre compañero
Deja que tu atronadora voz, descanse
Resuene no más, o no menos
En el cogote sobre mi sien
Degustando su figura contoneándose
En un ir y venir, damisela montaraz que brilla.
Aire, faltó aire, en ese acompaso fuelle
Mas cierto es, quién evitó que vivieras, jajaja
Nadie puedo hacerlo, ni la parca se atrevió
Hasta ella, tuvo a bien, dejarte un rato más.
Caballo que galopa lejos, bourbon sin hielo
Noches largas, y vastas acometidas
Turbidez de un unas volutas danzando
Mientras quedas su mirada gélida
Postrada sobre tu alcoba, aún revuelta.
Deja que el corazón te lleve, y pide dos copas
No tardaré en ir a tu lado
Sentir el repiqueteo de las notas
Escurridizas entre las fisuras de un mundo ido
Ya enjugo un espacio taciturno
Sobre la barra del bar, donde fuimos cómplices
Nimiedades podrán decir, y qué
Sinceras fueron las vituallas que mordimos, jajaja
Ni siquiera el aguacero en la calle, el barro de Woodstock
O tu fumata blanca, ni siquiera el adiós
Apagará el guarismo que silba en la tarde, tu baladro
Lloren las ninfas, porque hoy te retiras
A aposentar el cuerpo, mas nunca el alma.

Imagen: Joe Cocker. RED & JacqPaRo.
Santiago Pablo Romero.Bluesman.

domingo, 3 de agosto de 2014

Arcoíris, Adiós…

Arcoíris, Adiós…

Has sudado por tomar el sillón de patas de hierro
Bajo una crisálida de seda, escondes la pátina
Y brebajes de no sé cuántos colores, llevas
Acaso verter arcoíris sobre la espesura, pretendes.
No me liberes de mi libre albedrío, déjame errar
No me sostenga con seda de fuerza insostenible
No me remitas tus buenas intenciones, sin consultas
No me reprimas la mirada al horizonte, soy verbo.
Has escogido el equívoco sendero de los clavos afilados
Bajo la excusa del bien común, sin medrar los antros
Y acabas las tardes, enharinado en las polvaredas níveas
Acaso no piensas que has llenado el saco de pudrición.
No me engendres miedos inexistentes bajo la luna
No me apabulles con falacias de plata escogida sin más
No me redundes en la misma danza, cuan derviche
No me adocenes, no me caí del guindo, aún mi dulzura.
Jajaja, viste, colgué tu atuendo sobre los ramajes
Jajaja, notaste cada color, una breve dislexia de ojos
Jajaja, miríadas de voces, gritan Podemos, ciego eres
Jajaja, alimañas en un cajón de cartón se lamentan.
Ya no llueve bajo mi ventana, ya no hay arcoíris
Ya no espero tu llegada, ya soy hacedor de historias
Ya no busco el candor del hielo, ni la gélida vacuidad
Ya no voceo a lo lejos, ya no escojo sin experimentar.
Es cierto, te dejo atrás, me voy sin aspavientos
Ligera como la brisa, sencilla con mis pasos inciertos
Dirimiendo mis culpas con el destino, diciendo adiós
Arcoíris, ya no me creeré más tu iluso colorido
Lleno de contraste sujetos con pinzas de luz y humedad
ByeBye, te dejo, no me persigas bajo las flores
Ni siegues la primavera con tus manos de tijeras.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Patty Maher.