Aspavientos…
Entre las hojas
noto los quinqués,
empiezan a desnudarme
y mi ropa carcomida
se descuartiza,
hay unos jirones en forma de sietes
iguales que aquella cisura
que cosiste con hilo de seda
en el centro de mi pecho desvencijado
arrancado de cuajo
cual un aldabonazo en una puerta vieja
donde escondíamos
mil y un tesoros, un crujido de papel seco,
y el relamido acorde
de dos pares de labios
tiñendo la memoria de rubicundas crines.
Entre la maraña
de unas sábanas pintarrajeadas de carmín,
estertores de astucias sudorosas
y un dolor aguerrido
sin aspavientos, sin volteretas
ni siquiera mirando atrás
entre los dobleces de una piel amoratada
por mordiscos sin discernir
he buscado tu nombre
vivido su reseco aliento de niño breve
domesticando tu perdida inocencia
en el suelo, la única huella
aquel peluche de ojos almendrados
y pelo de lana rojiza.
Qué fuerte es el olor a azufre, a plúmbea inseguridad
endiabladamente derruidas las brisas
donde tu ventana,
qué me agreden las lágrimas
cuando invoco tus sonrisas,
y la parca no me devuelve
sino el ruido de las bombas y las cadenas oxidadas.
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen:JacqPaRo.
Músic: The Smiths-Oscillate Wildly
