Mostrando entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luna. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de septiembre de 2015

Martina…

Martina…


Un día tras otros, y mil más
así deambulas por la línea del tiempo
iluminando cada rincón
de ese hogar, que tus padres cimentaron
con esquinas limadas, besos y confidencias
ahora promulgas que llegas a levantar un periplo
y qué, si quedan mil más.
Un año, un mes, cuatro días más, jajaja
supieron buena cuenta, Martina, que colmas
sonríes, bailas, dentelleas los primeros momentos
juegas con la dicha, embelleces cada muesca
protegida por el candil inmenso de él
ese sustento que vive en el pecho de ellos
devotos que te insuflan, te llevan, les sostienes.
Justo hoy se cumplen, cuatro centenares de días
sí, el sino me dejó tu paréntesis para darte
un nuevo vítor, este sencillo versado sentido
que rubrica mi palabra, a una sonrisa y un embeleso
ese que Luna llenó al mostrarte, al crearte
cuando el horizonte se hacía pájaro, ave que vuela
todos miramos cómo te yergues para ir subiendo
y ahora, nada parece pasar, porque son pequeñas cosas
mas qué somos sin ellas, sin esos granos pequeños
sustento necesario de nuestro devenir… por ello
congratulations padres, por estos 400 días… A seguir disfrutando…

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Luna & Cia.MIsc.JacqPaRo.

Music: Manuel Carrasco: Y Ahora.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Luna y Tango…

Luna y Tango…


Era noche cerrada
Y apareciste tú
Recostada sobre el cenit
Guiando mi letargo de sombras
Escogiendo cada línea de inmensa autopista
Un tango a Évora, resuena en mis sienes
Titilando un recuerdo, una sonrisa
Presurosos tus pasos, pincel en ristre
Raudo tú, centinela de la noche
Amasando hogazas de trigo maduro,
Macerarán los paladares, y ellos mientras
Ays, vierten sonrisas y anhelos
Cual adoradores sin razón, no más tú, custodio.
Ya sé que no viene al caso, verter líneas, ni tintas
Por el derrotero de los tiempos
Y quizás no amaste el tango, ni siquiera, o sí
O incluso estuviste en Évora, adalid destino
Que recorres minucias de barlovento
Hasta tocar costas extrañas, y asirlas por la solapa.
Confluencias se dan en las noctívagas sinrazones
A seres sensibles, adormilados por la belleza
Dejando que un puñado de hojas fucsias nos atrapen
Un repiqueteo de inmensos picos de cigüeñas
Dibujando mil tejados escondidos
Sorbiendo alienaciones de hombres doctos
Que morderán el romanticismo, por no ser capaces
Pues soñador se ha de nacer, entre trinos y lloros.
Sí, luna y tango, Évora y tahona
Olor a pan recién hecho, afabilidad generosa
Un rasero sin medidas, sino cercanía
Y siempre un por qué no, si todo es posible.
Seré hombre de aguas adentro
Marinero en tierra, seré truhan de letras
Iniciaré el viaje bajo los laderos de la torre
Culminaré el periplo de los elefantes
O simplemente me dejé llevar por el hilo conductor
De una noche de luna recostada, tango en Évora
Y dulces sabores en el mordisqueo de un yantar rico
Que atildó mi discernir hasta perderme
Pues aún no sé, si te hallé…
Mas qué importa, si las aguas siguen su curso
Hasta ser inmenso, en esa mar paciente, que nos espera.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Juani, Sancho, Rodrigo & JacqPaRo.


martes, 15 de abril de 2014

Luna, pródiga amazona…

Luna, pródiga amazona…

Vértigo habría de notar
Aquel hombre solitario
Sin más luz, que el rojizo fanal
Roturando las entrañas del cielo
Pleitesía a los dioses
A las pétreas efigies nacida de sus dedos
Al miedo que cubre su interior
Desconocimiento de su rededor
Y llegó el agnóstico aislando preguntas
Mirando de frente, sin recelos
Lleno de dudas, e inventó la luz
Alfombra que se muestra a tus pies
Mas ya sé que naces y recorres sin miras

El cenit, para dejarme disimulo
De cuan grandes somos o seremos
Y qué lejos aún estamos del summum
Periplo que nos recorre, nos lleva
Nos enseña la pequeñez intrínseca
Para quienes deambulamos entre polvo
Gránulos de sal escondidos en los pliegues
Raídos de mi atuendo de caminante…
Envites de fuertes confluencias
Mareas de altivo porte, rugidos de mar
Sentencias de sortilegio rojizo
Arengas de expeditos pensamientos
De ruedas que sostiene al falsario
Hacedor de supersticiones falaces
Hijos pródigos que retornan a la senda
Lobos de piel acorderada cimbrean al aire
Las luciérnagas iluminan en sangre
Aparceros despiezan las granadas
Dentelladas de período y atajo extinto
Miradas prendidas del cielo, que se arrima
Todos buscan el alumbramiento
De aquel, de ti, de tu interior fúlgido
Apareados vestales en las esquinas…
Por todo ello, déjame idolatrarte, admirarte
Ceñirme esta noche bajo tu velo
Amilanarme entre mis plisas de seda
Sentir el árido mejunje del almizcle dulce
Pegajoso por entre los dedos escurrirse
Y beber de tu alma de milenaria sapiencia
Ayúdame a ser consciente de todo,
Del brillo y de la opacidad, del túmulo rendido
Macerando paciente el rugoso pliego del tiempo
Exprimiendo las gotas que derramas en mi boca.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: History Channel Latinoamérica.