Mostrando entradas con la etiqueta Orates. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Orates. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de junio de 2014

Por Tu Sueño…


 


Por Tu Sueño…





He caminado silente
Entre dos análogas líneas
De acero muñido
Con el repujado esfuerzo del sudor
Aventajado de una piel deslucida.
Mordiendo la rama del poleo
Flor de verano fresco
Asido entre mis dedos y mis belfos
Para sentir tu clamor arbóreo
Mientras no te tengo.
He vivido cerca del fuego draconiano
De las hieles corroídas del hombre
En apenas un acervo de vituallas
Síncope de un latido cuarteado
Irisando mi epidermis de tu recuerdo.
Por qué camino tan lejos, preguntan
Y se llevan el índice a la sien
Cariacontecidos por el derruir de las tinieblas
Sin pararse a saborear el azahar generoso
De un zaguán abierto a enjutos zahoríes.
Surgís de entre las piedras, sin causa
Acaso la casualidad me tomó
O no supe hallar, o sí supe buscar
Al dejarme llevar por tu vienés atuendo sencillo
Alisando tu cabello con peines de nácar
Bajo la anconada de mis sueños.
Pregúntame, por qué sigo retocando al lagarto
De alas de marrón dorado, vahído cenital
Iniciático de emires en mil y una noches
Y dibujaré una respuesta de perlas de marfil
Para otorgarte mi mejor sonrisa munífica
O acaso un parpadeo de tules de añil translúcido.
Pues quise ser mar en tus pies desnudos
E incluso sal cuando esculpiste a la mujer de Lot.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Vías junto a Canalejas.Sierra de Huelva.

Música: Estas Tonne-The Song of the Golden Dragon.

martes, 15 de abril de 2014

Luna, pródiga amazona…

Luna, pródiga amazona…

Vértigo habría de notar
Aquel hombre solitario
Sin más luz, que el rojizo fanal
Roturando las entrañas del cielo
Pleitesía a los dioses
A las pétreas efigies nacida de sus dedos
Al miedo que cubre su interior
Desconocimiento de su rededor
Y llegó el agnóstico aislando preguntas
Mirando de frente, sin recelos
Lleno de dudas, e inventó la luz
Alfombra que se muestra a tus pies
Mas ya sé que naces y recorres sin miras

El cenit, para dejarme disimulo
De cuan grandes somos o seremos
Y qué lejos aún estamos del summum
Periplo que nos recorre, nos lleva
Nos enseña la pequeñez intrínseca
Para quienes deambulamos entre polvo
Gránulos de sal escondidos en los pliegues
Raídos de mi atuendo de caminante…
Envites de fuertes confluencias
Mareas de altivo porte, rugidos de mar
Sentencias de sortilegio rojizo
Arengas de expeditos pensamientos
De ruedas que sostiene al falsario
Hacedor de supersticiones falaces
Hijos pródigos que retornan a la senda
Lobos de piel acorderada cimbrean al aire
Las luciérnagas iluminan en sangre
Aparceros despiezan las granadas
Dentelladas de período y atajo extinto
Miradas prendidas del cielo, que se arrima
Todos buscan el alumbramiento
De aquel, de ti, de tu interior fúlgido
Apareados vestales en las esquinas…
Por todo ello, déjame idolatrarte, admirarte
Ceñirme esta noche bajo tu velo
Amilanarme entre mis plisas de seda
Sentir el árido mejunje del almizcle dulce
Pegajoso por entre los dedos escurrirse
Y beber de tu alma de milenaria sapiencia
Ayúdame a ser consciente de todo,
Del brillo y de la opacidad, del túmulo rendido
Macerando paciente el rugoso pliego del tiempo
Exprimiendo las gotas que derramas en mi boca.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: History Channel Latinoamérica.