El Susurro de la Sirena…
Sumido en el arenal
Hay un varado atuendo de hombre
Sin sentido
Lo socorren las musas, se agolpan en rededor
Ha sido la sirena negra,
Cantan mujeres de piel fruncida
Recemos por su alma
Ha fenecido tras otorgar el pecado del emisario
Desprovisto viene de ropas
Tiene señales de haber amado.
Sisean un cántico
A lo lejos se divisan dos olas cabrioleando
Parecen sirenas
La observan los marinos con mirada ajada
Es el susurro de la sirena,
Claudican, cierran los párpados, se tapan los oídos
Creen poder detenerla
Es el aullido de un corazón desvencijado por la ausencia
Despojado del ardor del guerrero
Horizontes oscuros, más negros, azabaches, danzan.
Musitan por su barco
Es papel húmedo, arremangado de letras
No hay palabras escogidas
Ha descubierto que las espadas no detienen a las palabras
La meiga se ríe, ha desliado el entuerto
Grita como posesa
Se afana sobre la arena, se revuelca, se acaricia
Corre a encender la hoguera
La playa prende de luz, se iluminan los acantilados
A lo lejos, un sol nocturno, un negro lucero yace.
Nunca un pueblo hambriento será derruido
Habrá una sirena
Un idilio entre los dioses y los hombres
Bajo el vellocino áurico que otorga la última cordura
Entonces las sirenas de rubia pelambre, y cuerpo caprino
Estudiarán la historia
Y comprenderá que en las estepas cayó su antepasado
O que apenas tres centenas de lanzas vencieron
Porque el arrojo, la valentía de un padre desesperado
Cumplirá con el último afán
Saber a sus simientes crecer, madurar, y elevar sus ojos
Sin miedos al orbe, al ágora, al pétreo dios
Y comprenderá que su sacrificio…mereció la gloria.
©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: JacqPaRo.



