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viernes, 28 de diciembre de 2018

Señora Escritura…


Señora Escritura…


Un comunicado debajo de mi puerta,
dos cartas manuscritas,
aquella historia abandonada sobre la barra de un bar
una copa tras otra
golpean mis sienes aquellas notas estridentes
de una música tan veloz que me abandona en su rebufo
tu cuerpo corretea de pradera en prado
de hierba en flor, de miel en dulzor
apenas me doy cuenta
hay un infierno creciendo entre tu sonrisa
y el aguamanil donde humedezco mi olvido
amarillean las grafías con tu nombre,
tu mirada perdida en el horizonte
se tiñe de un sepia añejo

quiero y no puedo escapar de ti
no se elije el latido que te cimbrea el estómago
tú tenías la miel en las pupilas,
yo el azul entre mis dedos
anotamos dos versos, creamos un cadáver exquisito
y prometimos beber un día de lejos
de aquella fuente

ya no quiero me descubras más sitios,
ni más gente, ni más dolor
ni ningún amor secreto,
ni historias de transeúntes solitarios
no, señora escritura, déjame ser libre
pasear como los mortales,
abandóname al libre albedrío de la tarde

no deseo pensar en ella, no contaré las olas
ni sugeriré el color de sus vaivenes
me escurriré entre el gentío
y desapareceré igual que vine
desnudo, sin harapos ni crueldad en los ojos,
sin amistades peligrosas, sin lápices gastados

sólo me llevaré el reflujo de un océano colmado de vida
aunque en él floten millones de cadáveres,
eso sí, fueron exquisitos manjares
y las cosquillas aún se rebelan en sueños,
aunque no encuentro su nombre

señora escritura, eras tú, mi tormento
o fuiste mi tabla de salvación
no sé, ahora dejo que el mar se lleve el papel mojado
y los restos de mi alma vencida.

©SantiagoPabloRomero.Bluesman.Dic18.ElRompido
Imagen:JacqPaRo.
Music: DireStraits-Communiqué

martes, 20 de noviembre de 2018

Trazos abiertos…


Trazos abiertos…
(No aptos para seres veloces, el tiempo corre lento)



tecla, tecla, tecla
apóstrofe, grito, disparos
silencio
silencio, ha quedado todo en silencio
llevo horas frente al regodeo
de la sal
el sol juega con el agua, deshace su existir
elijo seguir mirando

hay una máquina de escribir, un cigarro
dos hielos desleídos, casi ahogados
en el centro de un vaso
donde existió el mejor bourbon
ya sólo queda un aroma suave
de su existir
elijo seguir mirando

dos libros caídos al borde una cama vacía
un cuerpo de fémina desnudo
con las espaldas frías, al aire
media pierna candente aún
restos de la contienda
ropas deshilachadas adornan la habitación
su pelo revuelto oculta su rostro
no recuerdo su nombre
elijo seguir mirando

hay una guitarra con tres cuerdas rotas
una imagen gris de humo bailando
el viejo desgarra la noche
su desdentada boca libera un mundo sin fronteras
cuenta la crudeza de la carretera
sigo corriendo calle abajo
bebo el último sorbo de mi café americano
elijo seguir mirando

dos golpes desganados en una puerta de goznes viejos
resuena al fondo del claustro
el monje sigue con parsimonia recogiendo nabos del huerto
levanta la mirada al cielo, igual espera ayuda
o cuenta las horas con acertado criterio
hay un hombre de gafas negras
una lata de leche condensada mediada tras tres sorbos
gira y gira el disco en la añeja gramola
elijo seguir mirando, trazos
trazos abiertos

han llegado dos chicas de generosa apariencia
largas piernas al aire, más allá de las miradas lascivas
suena la música, agarras el micro con fuerza
te entregas, brincas sobre el escenario
las féminas gritan, su afonía será criterio del tiempo
sus prietas carnes desafían leyes newtonianas
y mientras encierro otro cigarro, donde no se debe
elijo seguir mirando, trazos abiertos

no son historias, no soy historia
son prebendas para una larga batalla
batalla entre pieles que desafían el frío noctívago
esta noche rugen las reinas de la carretera
huelo a goma quemada, a asfalto abrasador
ponme la penúltima San,
sobre el mostrador un vaso sediento de más
las chicas han salido a bailar, se aprietan
se abrazan, se besan, los sombreros vuelan
el caballero del bombín ha perdido sus anteojos
cambian los colores de las banderas
en una esquina dos barbudos intercambian mordiscos
no son historias, no soy historia
son prebendas de una contienda llena de vida
la noche es parda y los gatos corretean por los tejados
y elijo seguir mirando, trazos abiertos

en el centro de la plaza
un balón solitario
el chico abandonó el cuero, está riendo frente a una pantalla
su amigo le indica, ella es su novia, ríe
en el cristal líquido de seis pulgadas
una risueña vestal de rojizo cabello caracoleado
apenas hay espacio para sus ojos brillantes
la miel de sus pupilas se derraman
los labios de los amigos exfutboleros porfían su sabor
el dulce sabor de la tarde tiñe el horizonte
y mientras
sigo eligiendo mirar estos trazos abiertos

será verdad la velocidad, el tiempo y el espacio
serán verdaderas las leyes de aquel inglés comedor de manzanas
será verdad la inexistencia de los dioses
serán cuentos aquellas historias vetustas como el libro de tapas viejas
será el alcohol, será la hierba, será la noche
serán los cuerpos desnudos de prejuicios
será que todo va demasiado rápido para un hombre de traje gris
serán advenedizos de un planeta globalizado
será un blues que invade el siglo veintiuno
jajaja, me da la risa, me carcajeo frente al mar

hay un eco que vuelve, un silencio profundo
una guitarra en el acantilado
dos brazadas de un hombre desnudo describen una línea imaginaria
un carguero hace sonar su presencia en la bocana del puerto
hay un eco que resuena, un silencio profundo
una sirena asoma para despedirse como cada tarde
subo el volumen de la música
acelero a fondo, vuelvo a casa, derrapo en las curvas
el diablo se acuesta pronto,
es día laborable y mi dinero he de ganar
el sonido metálico de las monedas no preña mi nevera
y sigo, sigo eligiendo
mirar trazos abiertos, mirar trazos abiertos

esta vez no he salido
estoy en casa
el vecino golpea el suelo, o mi techo
el sesenta y nueve es recíproco
no tiene formas diferente,
grita algo incomprensible, sólo mi cristalería le entiende
baila con sus berridos de apócope desorbitado
esta vez pido silencio al mar
estoy en casa
el vecino sigue aporreando la puerta
su aburrimiento ha de ser descomunal
sólo pasan las dos de la mañana
y su chigua gua ladra con voz atiplada
desafina en mi sien de canciones blues


me arrimo a la mirilla, me asomo
ahí está, es el gitano de mi alma
con su bata de seda recién planchada
viene a pedirme que baje la música
me arrimo al pickup casi lastimosamente
voy a la cama con el aliento del blues en mis oídos
el vecino ha dejado de aporrear mi techo, o no, no sé
vino la vecina del quinto con su cabellera color platino
me dijo algo al oído, para envidia del gitano
no escuché, o no lo recuerdo
ella está al principio desnuda sobre mi cama
no recuerdo el fragor de ninguna batalla
las botellas sobre la mesa, están como un cine los lunes

y yo frente al mar,
aquí cazado como un bardo loco
eligiendo, eligiendo beber trazos
seguir jugando a elegir
trazos abiertos, de brazos abiertos
horizontes lejanos
y fronteras sin sal, sin espinas, sin límites
debo buscar tu lectura, tu comprensión
ya no sé donde estás
te vi con el pelo arremolinado por el viento
correteabas con tu mascota
reías, se te veía bien
algo debí hacer

ah, ya
ahora recuerdo, ahora veo con claridad
alimenté tu libertad
te enseñé los entresijos del camino
ah, ya
qué feliz te siento,
me siento
siento
mi, tú
ya dejo que el vinilo termine el surco definitivo, gire, gire, gire, sin final…


©SantiagoPabloRomero.Bluesman.Nov18
Imagen:Olina&JacqPaRo.
Music: RootsRock/SlideGuitarBlues

miércoles, 18 de mayo de 2016

Escojo seguir siendo real, un sueño real…

Escojo seguir siendo real, un sueño real…


Ya sé
sí, el reloj suena marcando las horas
y quizás hasta
la arena espere pasar por la estrechura
para caer en el fondo,
o sobre el monte
ya sé,
sí, que me haces loco, o descuidado
con esas cosas sencillas
que tanto me cuestan
o se me escapan
igual que si agarrar quisiera de un empellón
una brazada de mar
ya sé
sí, me refugio en bolas de alcanfor en tu armario
o aromas escogidos
arrancados a las flores jóvenes
para te deleiten
cuando zozobras cualquiera de esas noches largas
de zumbidos, de humaredas, de soliloquios
en la madrugada
ya sé,
no debo hacer nada para variar el rumbo
ni pintar velas en tu barco a motor
acaso apilar leña seca
bajo mis pies, remar a contracorriente
y eso sí
esperar, esperar a que bajes, a que llegues, a que me abraces
sin pestañear siquiera
me dejaré soñar, me dejaré ser real
incluso, a que sofoques tu vuelta
en mis brazos abiertos
porque quiero seguir siendo real, parte intrínseca
de tu sueño, tan real.
©SantiagoPabloRomero.Bluesman.

Imagen:París&RED&JacqPaRo.Music: Hugo Harp.Paris.

jueves, 26 de marzo de 2015

Contrariedad Atemporal…

Contrariedad Atemporal…


Sepia y raída
Queda la memoria
Sin tiempos hilados.
Un triciclo desvencijado
Traza curvas en el patio
Un chirrido de goznes corroídos.
Cuerpos, en la acequia, flotando
Dibujan declives
Mientras el jardinero viene con sus uñas sucias.
Quieres y no puedes
Ladronzuela de conciencias
Hay lozanía en el recuerdo carcomido.
Tintas desleídas por lacrimales generosos
Mares de incienso y pecados mil
Tras las puertas cerradas.
Siento la contrariedad atemporal
De tu llamado licencioso, díscola arremetes en mi boca
Mil deseos arrojados, amoratados círculos
Escondes tras el cristal maquillado
Sepia son los besos perdidos
Bajo el poema con sabor a ácaros huérfanos.
Valentía has tenido, has devuelto la mirada
Tras los rododendros en primavera
Buenos son los acontecimientos cifrados en los ojuelos
Mares imberbes que sueñan a primogénitos avenidos
Ya retumban los cimientos, las bombas caen en la ciudad
Hombres se desmiembran igual que ícaros destronados
Mil retorcidos fuselajes siembran los montes
Nada queda sino dejar envejecer las cartas
Donde la última vez besé el aroma vestido con tu nombre.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen. RED & JacqPaRo.
O Su hermano mayor: Entre Plumas De Un Petirrojo:

martes, 2 de septiembre de 2014

Hipnótica Danza…

 Hipnótica Danza…


Escojo una esquina
Un ladero de tu casa
Sumerjo mis ojos en tu pátina
Aquiescencia del hielo desleído
Y tu cuerpo danzando
Hipnótica sensación, me causa
Pistilos de sangre derramada
Cúbrome el cuerpo en tu piel
Desligada del bourbon
Lejos queda la aurora, esta tarde.
Quiero y no puedo escogerte
Sorbo dentro muy dentro
La última gota, salvarte deseo
De soñar con los remos enredados
Bajo la cerviz sudorosa.
Clavetean mis sienes
El ardor de tus desquites
Apedrean el sinsentido
Hubo un tiempo lejano de veras
Que recorríamos la pecera
Sin pestañas, ni párpados abiertos
Luminarias de Cadillac abollado
De rancio olor a queroseno quemado
Pasteles secos en la camisa
Piedras en los girasoles, manos sucias.
Mueve, mueve, muéveme
El vientre como tu sola eres capaz
Adviérteme en tu danza hipnótica
Cuan estatua de un jardín sin flores
Quémame y esparce mis cenizas
La escollera espera, corre
Una vez hubo cometas en tus dedos
Y escogías anudarme la seda de tu pelo
En el breviario preñado de historias raídas.

Imagen:JacqPaRo.
©Santiago Pablo Romero. Blluesman.