Sin ti.
Martes. Trece. Un Gato, negro. Flores amarillas, por todas partes. Y para pagar, como no podía ser de otra manera, muchas monedas de cincuenta pelas con la efigie de paquito. No, no soy supersticiosa, pero.

El chico vino, hoy... No, pero no habrá podido. Vendrá. Los otros, sí vinieron. Sí, ya lo sabes. Él viene después del trabajo, todos los días. Ella igual, no se despega.
Parece que sabías, que te ibas. Te estuviste despidiendo de todos. De tus hermanos, bueno alguno, el ceporrino no, pero yo sé que no se lo tendrás en cuenta. De los míos. De tus hijos. Se te veía feliz por dejar los flecos amarrados.
Pero no te despediste de mí. A mí que estuve a tu lado siempre, como tu al mío. Por qué te fuiste, sin decirme adiós. No, por qué te fuiste sin mí. Despedirte, sabía que no podrías. Pues yo también veía que te ibas y no quería sentir el adiós. Creí, sabía que no ocurriría. Tenía esperanza de que fuera menos cruel la realidad. Soñaba con las películas que veíamos juntos. Siempre me decías, nos iremos juntos. No te vayas sin mí. Aquellas veces que estuve tan mal, en los partos. Siempre me recriminabas que podía haberme ido sin ti. Y no me fui.

(IlDivo.Llora.SIN TI.AQUÍ)
En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los cuatro primeros relatos completos,
pronto el quinto.
MI SUEÑO...SE PIERDE EL TREN
con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.
Triste.
ResponderEliminarAbrazos.
Como todos los viajes
ResponderEliminaren solitario.
Un abrazo,León.
Muy bonito Santiago. Mas que bonito, emotivo.
ResponderEliminarPero bueno, ya sabemos que la vida es así. Esto mismo lo habremos pensado, o lo habremos de pensar mas de uno/a mas de una vez, pero lo unico cierto y verdad es que despues de la tormenta siempre llega la calma, y que mañana seguro que tambien sale el sol...
No nos queda otra que tirar pa´lante.
Un saludo.
Hacía mucho frío
ResponderEliminarEn un trozo de hielo
escribí su nombre
pensé que sería eterno
cuan equivocado estaba
la luz del sol en su belleza
diluyó su rastro
hasta no poder mojarme.
Un saludo,Marín.Gracias.