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miércoles, 4 de mayo de 2016

La perífrasis de dios…

La perífrasis de dios…

“Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros;
pero ya no producirá flores ni frutos.”
(Rabindranath Tagore)

te grito, sin escrúpulos
ni miedos, sin supersticiones, ni siquiera razón
me adviertes con tu dedo omnipotente
cual si pensaras amedrentarme
sabiendo que nada me puedes
porque me reportas
aquello que quieres
y me quitas aquello otro, que quiero
te haces llamar el todo
acaso en un ataque de egolatría manifiesta
repentina o sempiterna
claveteando en las llagas
alimentándote con saña en la sal del impúber
como si estuviera fuera de tu alcance
y ciegas a las mentes más débiles
cavas fosas de pútrida culpa
les haces inventarte, reinventarte
creerte y hasta, huelga la tristeza del hombre,
hasta quererte
y todo, por una mala posición sin explicar
un huevo, una persona, un animal
o tú, dios
perífrasis detallada de nuestra estulticia
rayana en el dolor sin sentido
en el cántico ciego y obcecado
bajo un tul de falacias intransitables
sazonada con desprecio a la racionalidad
incluso al complejo estar influido por la avidez
de unos pocos,
rapiña convertida en fruto sin sembrar
mas, bien cosechar
sí hoy de nuevo he vivido tu falaz y alargada inconsistencia
alineas hasta el cadalso
pero ante la sombra alargada de éste
ningún mar se contiene
y la sal se pisotea al salir del parterre de flores sin vida
mientras tú te regodeas
cual si hubieras ganado de nuevo, saliendo con blancas
tan estúpido
que para ganarte, simplemente te haces trampa,
pura perífrasis, seria sentencia de ti mismo
perífrasis de dios.

©SantiagoPabloRomero.Bluesman.
Imagen:JacqPaRo.

Music:LeonardCohen. WaitingForTheMiracle.

miércoles, 21 de abril de 2010

HE SALIDO A LA CALLE,

He salido a la calle.


Aire, necesitaba aire. Un rondar errabundo. Una compañía de alguien miserable, de alguien necesitado. Necesitaba una conversación sincera. Sí, sincera. Porque ellos no quieren nada, nada piden. Simplemente un rato. Una mano en su hombro. No tienen nada y por ello valoran todo. La verdad ante todo. Nada tienen que ocultar. Son repudiados por todos. Ellos lo saben y tienen los ojos y oídos más abiertos que los demás. Son capaces de entender las miserias desde su interior.

Son la escoria. Pero cuando te miran, ves en ellos a ángeles, seres inocentes que beben la cicuta impuesta por una sociedad mucho más merecedora de ello.

Si paras, le escuchas. Te cuentan el regreso al estadio anterior donde nuestros ancestros vivían. La única preocupación era la subsistencia, la captación de las necesidades primarias. El resto es observar la jungla. Una jungla de la que formamos parte, todos. Mucho más peligrosa que la primigenia. En aquella los depredadores se veían venir. En ésta el depredador se autodenomina tu amigo. Él te venderá por unas minucias de plata antes que el alba despunte.

Los turbados errantes, los desencantados, aún peores. No dejan desarrollar los sueños a los que sonríen a la luz del sol. Son peores, pues creen hacer una buena labor de caridad y les hace el trabajo a ellos. A los atrapadores de sueños. Los pensamientos disociados son peligrosos para el orden establecido. Los partidarios del buen orden, no quieren nuevas ideas. Quieren eliminar al rebelde. No penséis ellos os lo dan pensado. No tengáis sueños, ellos os facilitarán el maná con el sabor preferido.

Me jode ver como nos alimentan con savia envenenada, alienante y adormideras recetadas. Desahuciamos a los que de verdad debiéramos encumbrar.

Al menos sed lo suficiente valientes como para no entorpecer a los que deciden pelear por cambiar esta putrefacta existencia.


Para colonias bien organizadas ya están las abejas y las hormigas, o las termitas. Nosotros nos denominamos hombres. El hombre. Somos una triste caricatura.


De nuevo hemos creado a dios. Traicionamos por él. Desertamos por él. Matamos por él. No nos dejemos manosear por una mano que nos obliga a hacer lo que ella desea.


No os pido valentía para hacer. El miedo es libre en el subconsciente unipersonal y manipulable. Pero sed valientes para al menos no entorpecer a los que tienen la valentía de ser curiosos y soñar. Los sueños no deben de dejar de existir hasta que se hacen realidad. No, que mueran porque los eliminemos.

Hoy he salido a la calle, abrazo a la tristeza, porque he leído en mucho de vosotros, que los sueños, sueños son. Y deben seguir perteneciendo al estadio onírico.

Hoy puedo escribir sin disimular. Gracias a los de la calle por lo que me enseñan, a los otros, bueno, a los otros valentía, para dejar hacer…






(Aquí ,Manolo Chinato, claramente, nos lo describe)











En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los cuatro primeros  relatos completos,
pronto el quinto.
MI SUEÑO...SE PIERDE EL TREN


con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.