Mostrando entradas con la etiqueta otromundoesposible. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otromundoesposible. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de abril de 2010

Inalcanzable. El Arcoiris.

Inalcanzable. El Arcoiris.

Encontré a un hombre pesando en una balanza de las antiguas. De la de dos platos. Unas manzanas rojas, de las que llegan como llovidas del cielo, cuando te pones a pensar. Las vueltas con mis pensamientos me pusieron delante de aquel antiguo frutero, con balanza de dos platos, con manzanas rojas de las de pensar. Pasmado, observándolo me quedé, mirando como colocaba las manzanas, una tras otra en un platillo. La señora dijo, vale, él paró. Después igualmente, él tomó las pesas, la de un kilo, la de medio, la de cuarto. Faltaba un pelo para conseguir el equilibrio, decantado aún para las manzanas del pensamiento, tomó una de octavo y click, la balanza desprendió un sonido metálico. De acuerdo, dijo la señora. Le pagó, y se marchó.
El Tendero me miró, sonrió, me tendió una manzana. Qué Bluesman, aprendiendo, te aseguro que no necesito ayuda en la tienda, el horno no está para bollos. Me reí, no te preocupes, sólo pensaba en las leyes de la naturaleza.

Así es Bluesman, me dijo Tendero. Imagínate que en un lado en vez de manzanas pusiéramos la lluvia, esto sería un lodazal acuoso, intentaríamos subsanarlo poniendo en el otro platillo un poco de sol, y más sol. Hasta escuchar click, el equilibrio y…Pues que, conseguido el equilibrio, miraríamos al cielo y veríamos un inmenso arcoíris, precioso. De todos los colores, una belleza natural inigualable por los inventos nuestros.
Nada más sabemos crear cosas para matarnos, sonrió de forma agridulce, mira cuantas guerras sigue habiendo…

Llevas razón Tendero, como siempre. Pero pensaba, que si las manzanas rojas representan el pensamiento caído del cielo y lo ponemos en un platillo. En el otro pondríamos las pesas, o sea los recursos, o más bien las manos que los tienen. Si consiguiéramos colocar la balanza en equilibrio, obtendríamos la armonía. Pensamientos realmente brillantes con recursos suficientes, dedicados a conseguir un arcoíris benefactor para todos nosotros. Cuando el cielo se llena de color, es para todos igual.

No te confundas, Bluesman, me interrumpió. Los hombres no somos así. Tú cuentas sólo con las Personas. Esas quizás lo consiguieran, pero el Hombre es un depredador para con sí mismo.

Bueno pues nos lo llevamos a todos al principio. Los ponemos a todos en una playa desértica, en pelota picada. Te has dado cuenta que todos los hombres siguen siendo iguales, en una playa nudista. Nadie va por allí diciendo, la tengo más grande que tú. Pues cuarta más, cuarta menos, todos iguales.

Eres increíble, Bluesman. Tus utopías. Son inalcanzables.

No, por eso son utopías, porque son una meta. Pero hasta llegar, es una construcción. Pues el arcoíris no aparece de golpe, sino poco a poco. Hay que conseguir que El Hombre se desvista, que vaya al principio, que se convierta en Persona.
 Y el Arcoiris saldrá. Ríete, pero ya te veo en bolas en la playa, jajaja…

Gracias por la manzana y la charla, Tendero. Gracias a ti, Bluesman, ya nos vemos en la playa, jejeje…








En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los cuatro primeros  relatos completos,
pronto el quinto.
MI SUEÑO...SE PIERDE EL TREN


con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.



lunes, 12 de abril de 2010

ABRIL.El Futuro.

Abril. El Futuro.

Extrapolemos tiempos. Viajemos hacia atrás, aprendamos. Viajemos hacia delante, apliquemos. La historia no es más que un compendio de errores y manipulaciones de lo sucedido por los vencedores momentáneos. Meros portadores del galón batallístico.

Pasado el tiempo, azulejos recordatorios de hazañas inmerecidas, mutiladas de la verdad, terminan siendo lápidas con epitafios que no dejan cerrar heridas.

Menciones otorgadas a inmerecidos adoradores de Ra, terminarán por dañar a su estirpe, para su escarnio. Y donde quiso ser, simplemente quedará una mancha imborrable, su efímera existencia se recordará entre los anales de las plagas.

Encumbrados serán los merecedores de pleitesía ganada por su inteligencia al servicio de sus semejantes. El tiempo sirve para hacer relucir a los profetas, incluso en sus tierras. Y devolver a ella, a quienes no debieron salir de allí. Pero enfermedades ha de haber para que valoremos la salud.

Cercanos estamos a la efeméride de un suceso recordado por posible principio de un día mejor. Pero la indecisión de los más necesitados quebró el comienzo de una nueva era. Hubo que pagar por ello, con cerca de cuarenta años de opresión y retroceso en todos los ámbitos. Bueno menos en uno, el que ya iba en declive. Pero por eso mismo, los más afectados se unieron para desbaratar el amasijo de ilusiones de los más necesitados.

En cambio hoy tenemos un arma muy importante, si sabe utilizar. Nuestra educación. Sí debemos saber utilizarla en pro de mejorar el equilibrio.
 Si la utilizamos, dejándonos llevar por las alienantes promesas, en beneficio egoísta de nosotros, entonces no habremos aprendido nada. Los poderosos pueden comprar las mentes más privilegiadas, pobres mentes en el fondo. Tienen la plata, alimento intravenoso con el que envenenaron el mundo. Pero los hay abstemios de esa necesidad de inyectarse esa droga, sí con la que nos manipulan, el dinero. Satisfacciones que se utilizan tocando las fibras sensibles y que por tanto son difíciles de eliminar. Demostrémosles que el cielo se está llenando de camellos, pero de ellos hay pocos.
 No quedan ni para polvo. Riámonos de sus alienantes ideas.

Otro mundo es posible. Despacio y buena letra.








En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los tres primeros  relatos completos,
pronto el cuarto.
UN HOMBRE DE GAFAS NEGRAS.


con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.