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martes, 28 de julio de 2015

Púas, semillas, arenas, mar…

Púas, semillas, arenas, mar…


Perentoria cae la cosecha de luz
Un incipiente día de frituras con olor a coco
Aderezo de zanahorias destripadas
Sin disimulo se balancea la ola ante la chica semidesnuda
Sabe llamarla, acariciarla, desvestirla de su pudor
Estremecerla como soñarían aquellos dedos serviles
Misterio que nunca claudicara aún mil años dure
Insistiendo en excusarse de otras tantas formas
Lacerando escuelas cerradas tras una tiza disimulada
Licitando ser evas en el paraíso, y no hallar manzanas
Acabar de vivir libre, aunque sea por una jornada
Serenando el ímpetu de ser dios de los océanos
Acaso disimule una sirena, y cabalgue sobre su grupa
Ríe hacia sus adentros, viejo carcamal desvencijado
En un infierno sin puertas, o un paraíso sin escaleras
Nadie escapa al hechizo, niños en sus castillos,
Adolescentes en siluetas perfectas que deciden tostar
Senectudes guardando pliegues a una piel sin aderezos
Meticulosos caballeros en color butano sisean la orilla
Al encuentro de aquellos avezados necios del más allá
Rozan la surrealista paleta de un pintor perdido.
©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen:JacqPaRo.

martes, 27 de abril de 2010

Vientos de Rebeldía.

Vientos de Rebeldía.







Estaba sentado un poco más alto, sobre el segundo escalón de aquella plaza emblemática, donde todos habíamos jugado cuando pequeños. Donde se hacían los festejos del poblado. Donde también surgieron las revueltas que con amargo dolor todos los mayores recordaban en sus mentes. Bueno todos no, él no lo recordaba en su mente, él nos contaba el por qué. Nos desmenuzaba las historias acontecidas en aquellos parajes cercanos, donde se habían perdido en la memoria tantos familiares. Sin sentido. Pues él nos comentaba, qué hay más importante que la vida, nada.







Cómo dos hombres pueden enfrentarse, tenerse un odio tan enorme como para hacer que maten al otro. El espacio que nos rodea es tan inmenso que el más explorador no caminará en su vida por un pañuelo de su totalidad. Si el otro te molesta, y su condición es molestar, porque lleva el virus enfermizo del cuál no es capaz de ser dueño y dominador, pues apártate de él. La mente de los seres humanos es tan compleja, tan débil a la invasión de seres que la dominan y la manipulan, que algunos cuerpos les pertenece. Esos son los peligrosos. Tienen la semilla de la maldad en su interior, no son personas. Una persona nace desnuda, junto a otros semejantes y dejándolos evolucionar sin influencias de seres contaminados, y se desarrollarán como lo que son, semejantes. Se protegerán frente a otras especies.







Maestro y tú por qué nos cuentas eso. Por qué los demás dicen que esas cosas no deben nombrarse e incluso nos prohíben que te escuchemos.







Todos no, hay muchos que apoyan lo que hago. A otros les domina el miedo, otro de los parásitos manipuladores de la mente humana. Pero todos aquí tenemos una misión. Para que la especie no se extinga tenemos que haber de todos. Ellos se autodestruirían, les puede tanto la gula, que morirían igual que los caballos se revientan manejados por un jinete imprudente y sádico cuando sólo piensa en la consecución de la victoria, y tiene deseos superiores a la visión de sus ojos.







Los vientos se están moviendo, cuando ello ocurre, los granos del polen se trasladan a nuevas tierras y las semillas encuentran fertilidad en otros lugares. Allí nacerán de nuevo y florecerán llenando de esplendor todo lo que le rodea. Son rebeldes. Sí seguramente de nuevo la cizaña aparecerá y los vientos de rebeldía de nuevo habrán de airear las semillas. Pero mientras hayamos semillas dispuestas a volar, a fructificar y dar sin pedir, a no dejarnos atropellar, los vientos se moverán y la cosecha estará asegurada.







Maestro, me gustaría ser semilla. No te preocupes por eso. Eres observador, inquieto y dudas, son un buen comienzo para llegar a ser sabio. Tú serás semilla.










En este enlace podéis pinchar si queréis seguir la publicación de los textos del libro SALPICADURAS .
Ya tenéis los cuatro primeros  relatos completos,
pronto el quinto.
MI SUEÑO...SE PIERDE EL TREN


con las ilustraciones de
José L. Martínez REBOTE.