martes, 29 de abril de 2014

Licencias me tomé…

Licencias me tomé…

Por apenas un puñado de plata
Escindida en la raya nívea del polvo
Hube de vender mi alma
Y recorrer un camino quebrado
De vertidos, vetos y contrariedades
Arrastrando mi mea culpa
En el adiós de elefantes rosas.
Llegó el hacedor ciego RR Charles

Elevándote al cuadrado círculo
De teselas rotas en luces de neón
Mientras me ahogaba en soledad
Tu pálpito nada me concedía
Ni yo acariciaba catar de tu causa
Topando demoledores trozos de latón.
Sí he tomado licencias sin conveniencia
Mas nunca en connivencia diabólica
Ni derramo tinta sobre las conciencias
Apenas escudriño en sus vidas
O pergeño sutiles diferencias sabidas
Sino muy en contrario, otórgueme
El beneplácito de sentirme alineador
Sobre púlpitos baldíos, cantos de sirena.
Ni siquiera Joe, con quebrada voz
De bourbon rotundo y brebaje perdido
Ni siquiera Hugh, con su mirada rotunda
Deshilachando las saetas cómplices
Hubieron de llegar las rizadas crines
Ondeando al viento, sobre unas cerdas
Y unos dedos remisos, quedos suaves
Acariciando la nívea y azabache estela
Para volverme a dejar obnubilar
Cuan aquella vez, que Bob se elevó
Para salir de los infiernos, gozoso, altivo
Recuperado cuan el hijo pródigo

Asiendo a sus padres en fundido abrazo…

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Para Juan Miguel y Manolo. Espero estar a la altura.

lunes, 28 de abril de 2014

De La Calle…

De La Calle…

Ha podido ser en primavera
O mientras las flores hacen el amor
Incluso, quizás, cuando sus estambres vibran
Unas alas se han posado, en el filo de cemento
Y arrancado un enhiesto grito de mi piel.
He pensado en el lapso que vivo
O cuando supe de ti, por primera vez
Incluso, en el regocijo de aquella mirada
Sobre el tabernáculo de la floresta palpitante

Y pedaleado al cielo, con cíclicos arrullos.
He corrido bajo las aguas del deshielo
O me he sumergido en los pliegues de tu pelo
Incluso, revolcándome sobre la hierba fresca
Escribiendo míseras palabras de aliento
Y suscrito en la arena manifiestos inconclusos.
He resucitado anhelos esquivos, perdidos en el tiempo
O vapuleado al que me ha soportado las dolencias
Incluso, abrazado al miserable infecto de la sociedad
Sazonando las luces de la calle, entre talentos
Y sabido del valor de una mirada sincera, un llanto.
Mas todo, todo ha sido para llegarte al centro
A la profundidad del océano en pleamar
Para que degustes la efervescencia rascada a la sal
Asida a mis manos entregadas, porque soy de la calle
Y nada, nada, ni nadie sabrá mejor domeñar el dolor.
Quiero que bebas estas líneas con altivez
Tu cuello elevado, porque eres egregia
Me has ilustrado de lecciones vívidas de simplicidad
Y he trillado el polen de tus pistilos colmados
Parejos hemos tripulado esta nave, bajo los puentes
Sin menoscabo de lágrimas de azúcar y miel
Besos frente al mundo, mordiscos quebradizos
Explotando en las fauces de los resentidos ángeles
No aceptaron que soy afortunado, de haberte hallado
En el parterre de la excelencia y la amistad
Único lugar donde todo se cumple, incluso los sueños.


©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

sábado, 26 de abril de 2014

Rey Lagarto, déjame reptar.

Rey Lagarto, déjame reptar.

Llevo en mis venas
La savia del rey lagarto
Esta cita será parte de nuestro sello
Sorberemos la entereza del que repta en el cenit
Sabremos perfilar las esquirlas que caen
Descerrajaremos el efímero paso
Subiremos cúspides y trazaremos valles
Asiremos nuestros brazos sobre el torso
Y degustaremos la eclíptica del universo
Dejaremos atrás el grito rotundo
Saborearemos las migajas de un sueño
Pues son maná del inmenso mundo
Las salvas en los sueños son reales,
Un rayo de luciérnagas libres en nuestras pupilas…

La sien me golpea, me ronronea cercana una voz

Es un sibilante apego al suelo, desde el cielo
Habremos sido cautos, al invocar al sol, preguntan
Sabedores del miedo, del escozor en la retina
Al desgajar tres parpadeos sobre su mirada
Y ella se yergue, se enhiesta, se hace escarpia
Han escrito arpegio de silentes mudeces
Nada puede parar la quimera prendida
Con ascuas de tus manos, vibrar solícito
Déjame reptar, señor de las cúspides, déjame
Que soy ceniciento adobe entre pirámides
Sabedor de la falacia en boca de los hombres
Arrancado de las puertas del paraíso, fui
Al vociferar el grito rotundo, al llamarles randas
Mientras el ágora vitoreaba al volatinero
De promesas mendaces, cinceladas en pan ajeno.
Llueven ácidas gotas de cieno preñado de simiente
La tierra se abre, magna madre sin escrúpulos
Toma a su hijo, limpia sus heridas, lame sus huellas
Somos canteros de manos curtidas
Pacen los caballos en la pradera, cándida estampa
Contrapunto de niños llorando de hambre
Rasguemos nuestro pecho, arranquémonos los ojos
Si no sentimos su desdicha, hoy han expulsado a otra
Una gota más en este mar que se desborda, y nos quema
Las plagas están al llegar, y mi voz truena en el otero
No dejen de llamarme Orate, así sabré de mi cordura.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Dedicado a My Friends, Abel, JuanMa…El brazo en alto.






viernes, 18 de abril de 2014

Palabras en tu cabeza…

Palabras en tu cabeza…

Iniciando la cabalgadura entre piedras
Vino el niño, con los dedos manchados
Sorbiéndose el dedo corazón, dulcemente
Supo dejarlo límpido, reluciente, pulcro
Y optó, en su candor, preservar la estética.
Díjose, serán bailadas las palabras en son
O serán denigradas en sus cabezas adultas
Testas de podredumbre ruin, que lloran
Al tono menor del pecado de la envidia
Y vieron sacudir su pecho, al tiempo rumiaba.
Tejieron los cubrecamas, para tapar la escoria
Vertida por sus entrañas preñadas de hiel
Paladines del pan, diestros agoreros del don
Cuan los chacales, en manadas, a escondidas

Y ajaron al harto del maderamen obtuso.
Elevaron condiciones de verborrea rancia
Encubiertos entre pétalos de rosa marchita
Dilapidar, deseaban, ninguno tomó la honda
Muchos licántropos aparecen en luna llena
Y disipan su garra, en la soledad de sus grutas.
Cacería al mortal solfeaban las hordas enemigas
Llegue la sangre a las vadeadas cunetas
Prime el ojo por ojo, viértanse los ciegos del orbe
Acallemos al ditirambo, del volatinero, en equilibrio
Y soslayemos su meandro, su cama, su estirpe.
Era luna llena, el niño hubo crecido, el cenit oscuro
Pergeñaba una contienda de verborrea alienada
El ágora se colmó, sedienta de revancha y muerte
Dedos en alza, pulgares que bajan, pisadas perdidas
Y la inocencia d su corazón escribía peinetas al cielo.
Dejando bien a las claras, su decisión, nada ni nadie
Atajará la primavera, porque siegue los madrigales
El derecho a decir, y pensar es tan libre como el aire
Podrás compartir o no, la disyuntiva está servida
Y defenderé tu derecho a decir, aun siendo el otro lado.


©Santiago Pablo Romero. Bluesman.

GABO… Espérame…

GABO… Espérame…

No me digas Tranquilina que Nicolás ha visto a Luisa, mientras adiestraba a Gabito con las florituras de la vida, advenimiento a un nuevo portal de tránsito.
Dicen que le vieron en Barranquilla, y supo dejar volar su voz. Y decían que no estaba sorda, ni siquiera muda.
Hubo de resignarse por Tercera Vez, a hallar a Eva, en el vientre de aquel felino especial. No anduvo quieto, ni quería ser Universal ni Espectador, degustaba el ocho milímetros entre volutas de humo. Naufragó entre maderas del Caldas, mas tuvo sorpresa en el otoño, y La Hojarasca se arremolinó para mostrar su atuendo dorado. Y supiste de París,
sorbiste vientos de amor, para ofrecer a Mercedes. Ay de ti, Rodrigo que ya llegas. En la isla, supo de contar historias, y Cuba fue hogar. Mas toda línea se torna al ajado Inmenso, porte sencillo y grandes ilustres, desde Mutis o Rulfo, a Buñuel o Ripstein, todos de la mano, mas sólo uno supo escribirle al Coronel de inconmensurable paciencia, sin nota alguna. Parecía llegar La Mala Hora, pero no, nada eso llegó Gonzalo. Ya llueven saetas, mas nadie las requiere. Cien años durará su soledad. Entre tanto en la Condal abreviará su paso por el movimiento. Caen los premios, incluso el de hombre libre de visitar al innombrable ogro de líneas y estrellas, pobres de conocimiento. Hasta la plata brilla en sus manos, ya todo fluye. Plantea disyuntivas a la Alternativa. Nace el Patriarca de hoja caduca. Lejos de su Soledad casi eterna. Cruzan espadas los vertebrados nobeles, el Mario, el Gabriel. Buscan su cabeza, se torna hombre fuerte, el M-19 le sonríe. Pero Santiago Nasar llega para romper estelas, delinear hilos divisorios, por millones de nívea hoja caduca. Alza su copa, bordando el liquiliqui y sorbe el mundo, Brindando Por la Poesía. Todo es salvable, cuando el amor llega, a pesar del cólera. Pero los Amores son Difíciles. Y el coronel se busca en su laberinto. Con un trozo de alma arrancada del pecho, buscará noticias de aquel secuestro. Lanzará para ello, aquella Botella al mar, y lo salvará el dios de las Palabras. Viviré para contarle, y Luisa se fue arrancando salitre de su rostro. Sabrá de vidas, y putas. De sabores y amarguras. De alegría y tristeza en su don. Aracataca ríe y llora, el talento, multiplica los cañonazos, riza el recuerdo, la soledad se hace larga. Todo se torna silencio cuando se apaga tu voz. Espérame que quiero seguir tu estela, Gabo, espérame mi alma te sigue…

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.


miércoles, 16 de abril de 2014

Tú y el Mar…

Tú y el Mar…

Cimento un altivo vestigio ondulante
De una nereida rendida
Entre los arenales húmedos
Cernidos por el paso silente, paciente
De un mar atardecido
Sin apenas sal en los labios.
Vivo por observar el ocaso, acariciando
La brisa sobre tu óvalo
O quise decir elipse
Y me dejé llevar por una sinusoidal vivaz
Sentí tu turgente epidermis
Vibrar al roce del piélago postrado bajo tu pose.

Busco, desgrano la arena con mis dedos
Simientes de laurel eterno
Sabedor de tu magnanimidad, verbo rendido
Mas nada se escapa a la virulencia del órdago
Pertinaz de un montaraz guerrero
Atado a un mástil, perdedor frente a tu sibila, sirena.
Mimos en una almohada de coral
Dijo Neptuno, morir quería
Inundado por las estelas de tu fulgente atavío
Minucias de rey venido a menos
Ya nada sirve para escapar, fuimos ángeles
Cómplices en aleteos de noche frenética y profesada.
Mis párpados danzan entre cálidas corrientes
Peregrinos azules escriben con algas
Un profeso nombre delineado con una muda letra
Conspicua entre los hacedores de vocablos
Sin ella nada somos, y el silencio se torna vacuo
Ay de mí, de ti, servidores de una alborada fugaz…

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
Imagen: Hita M Sastre, María León
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martes, 15 de abril de 2014

Luna, pródiga amazona…

Luna, pródiga amazona…

Vértigo habría de notar
Aquel hombre solitario
Sin más luz, que el rojizo fanal
Roturando las entrañas del cielo
Pleitesía a los dioses
A las pétreas efigies nacida de sus dedos
Al miedo que cubre su interior
Desconocimiento de su rededor
Y llegó el agnóstico aislando preguntas
Mirando de frente, sin recelos
Lleno de dudas, e inventó la luz
Alfombra que se muestra a tus pies
Mas ya sé que naces y recorres sin miras

El cenit, para dejarme disimulo
De cuan grandes somos o seremos
Y qué lejos aún estamos del summum
Periplo que nos recorre, nos lleva
Nos enseña la pequeñez intrínseca
Para quienes deambulamos entre polvo
Gránulos de sal escondidos en los pliegues
Raídos de mi atuendo de caminante…
Envites de fuertes confluencias
Mareas de altivo porte, rugidos de mar
Sentencias de sortilegio rojizo
Arengas de expeditos pensamientos
De ruedas que sostiene al falsario
Hacedor de supersticiones falaces
Hijos pródigos que retornan a la senda
Lobos de piel acorderada cimbrean al aire
Las luciérnagas iluminan en sangre
Aparceros despiezan las granadas
Dentelladas de período y atajo extinto
Miradas prendidas del cielo, que se arrima
Todos buscan el alumbramiento
De aquel, de ti, de tu interior fúlgido
Apareados vestales en las esquinas…
Por todo ello, déjame idolatrarte, admirarte
Ceñirme esta noche bajo tu velo
Amilanarme entre mis plisas de seda
Sentir el árido mejunje del almizcle dulce
Pegajoso por entre los dedos escurrirse
Y beber de tu alma de milenaria sapiencia
Ayúdame a ser consciente de todo,
Del brillo y de la opacidad, del túmulo rendido
Macerando paciente el rugoso pliego del tiempo
Exprimiendo las gotas que derramas en mi boca.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: History Channel Latinoamérica.

domingo, 13 de abril de 2014

Sentir El Cambio…

 Sentir El Cambio…

Las guirnaldas de cemento cuelgan en mi visión
Queman mis entrañas rendidas
Y quiero verte sonreír en la esquina
Al paso de una racha que abrase mi melancolía
Nada ni nadie percibe mi hálito.
Todo se descuelga laderas abajo sin aspavientos
Cuan si fuera vertidos naturales,
Deshielos de cúspides en verano, sin miedos
En primaveras raídas por el sepia
Y resuelvo sentir el cambio, el céfiro valiente.
Ilusos gritan los voceríos
En gargantas secas de ilusiones y reptiles liberados

Bífidas lenguas me atolondran
Nada vierto sobre curvilíneas existencias perdidas
Todo yace sobre la flor pisoteada, beldad sesgada.
Vertiginosos son los cambios sembrados por las saetas
Del rutilante tiempo
Que siega mi existir, sin sueños logrados, quebrándome
El reverso de la moneda sin cruz
Se adentra la palma de la mano vendida al hambre.
Quiero cambios, deseo sentir tu paso
Hundir mi vida en tu ciénaga
Rescindir el contrato con la vida sin timón
Doblegar el velamen de un velero fantasma en el ocaso
Beber en el canal de tus pechos, sorber tu elixir.
Ya me pierdo sobre los trigales quemados
La oscura certeza de verte palpar la parca
Sin memoria de colores oscuros ni arcoíris lánguidos
Trémulas están mis manos sobre tu gélida alma
Dejando te escapes por entre las rendijas de la alborada.
Verbo soy, palabra perdida en tus labios
Carmín desleído por el albor
Tinta incrustada en mi retina desgajada sin gestos
No más tú, no más yo, sólo cambios, change, change…
He oído una voz, un son, tomadlo, sujetadlo fuerte…

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen y Música: ELECE.

viernes, 11 de abril de 2014

Entre Anaqueles…

Entre Anaqueles…

Paseando me fui
Pisando la pétrea huella
Granito húmedo, resbaladizo
Hasta aquel lugar acordado.
Y allí estaba plantada su figura
Paciente, con sonrisa expandida
Esperando su pose,
Mi rúbrica personal, mis líneas ilegibles.
Deseo teníamos de compartir
Él dice, que su poema quiere
Me sonrío, le susurro, el aleteo llevas
Mas no cesa, estar desea a mi lado.
Sin precio, sin saetas de gránulos de arena
La posteridad nos hará sombra
Y su alargada influencia quiero sentir, díjome

Así un cincel de tinta, di cuenta del verbo.
Su aleteo se desperdigaba entre anaqueles
Mi pálpito bombeaba raudo y montaraz
Sin igual, tu amigo quiere hacerte grande
Apenas comprende que mi grandeza es él.
Esas horas de destilado de caña y negro caramelo
Descorriendo noctívagas experiencias
Compartiendo bravuras de zagal,
Capítulos perdidos en sepia.
Ríndome a su deseo
Heme aquí desbravando el empellón altivo
De un corazón desbocado
Perdido en recuerdos, confidencias, complicidades.
Retribuido en mi alma, siéntome
Por creer en mí, cuando mi duda era torre
Breviario de un poema se torna
El arpegio escogido hace veinticinco años, ya.
Elegir pétalos, arribar a los pies mismos
Pertrechar caminos paralelos
Sin faltar a la cita, del anuario
Segando hierbas que cegar retrasaban.
Y hoy me honorifica al pedirme mi son
Sin saber que siempre lo porta
El rumrum valiente y sazonado por los años
Delineados en fondo níveo, que sean otros tantos.

©Santiago Pablo Romero.Petirrojo.

(Para Pepe Toro, por su complicidad y confianza)

jueves, 10 de abril de 2014

Brillan las almenas…

Brillan las almenas…

Ha crecido el batiente
De un sol radiante, un anhelo de luz
Se cierne sobre la ciudad
Donde el Orrad vierte sus aguas
Escribiendo su historia al paso
Y refulge con fuerza mágica,
En esta mañana de velas ardientes.
He bebido de la voz pelirroja
Embrujo inusitado
Por hallarte radiante en el embozo

Del nuevo amanecer
Eres crisálida que seda portas
Y fuerza en vida
A tus pies se rinde, pleitesía te ofrece.
Crecen altivas las espigadas piedras
Buscando hacer sombra
Al horizonte lejano
Y nada consiguen, rutilantes gritos
De alegría y jolgorio
Resuenan en las sienes,
Verdor de dorados contrastes.
Mis ojos se pierden en tu pecho
Mientras alimentas mi alma
Recodo de un fluir cristalino
Derramado en apenas un hilo
Venerando tu excelencia
Arribando a un puerto
Preñado de fuerza y valentía.
Reductos de carcajadas
Desternilladas y cómplices risas
Carmines y labios escogidos
Paciencia perdida en la noche
Afrentas imperdonables, con perdón  
Así palpita tu pecho inmenso
Latiendo en arpegio acompasado.
Hoy tornas la cuarta decena
Y tu savia nos inunda
Nos muestra cuan sabia eres
Por todo ello aúpa el arrullo
Del felino ser, que te alimenta
Disfruta del regocijo henchido
Que tus letras son nuestro maná.
Versos son, letras no más
Que recorrieron el océano para llevar
Un anhelo vertido en ribetes sencillos
De sentir intenso
Amilanando la aurora
Versada señora que ilumina tu paso
Pues nada es eterno, y los sabios irradian son.


©Santiago Pablo Romero.Bluesman.
©Imagen:Emilio Sánchez Perrier.